Nuestros teléfonos son una computadora en miniatura que nos alegramos de tener siempre lista para solucionar muchos de nuestros problemas cotidianos, y como toda computadora, este puede calentarse al procesar datos.

En este artículo veremos cuatro maneras de evitar que se caliente demasiado y perdamos capacidad de procesamiento o se dañen partes del hardware.

1. Comprueba el uso de batería por parte de las aplicaciones

Muchas veces el sobrecalentamiento puede deberse a un uso intensivo del hardware del teléfono por parte de las aplicaciones y este uso intensivo de hardware se verá reflejado en el drenado de batería.

Si buscamos entre las aplicaciones que más consumen batería, normalmente encontraremos aquellas culpables del recalentamiento de nuestro equipo.

Saber esto es sencillo, ya que Android incorpora funciones para gestionar nuestra batería dentro del submenú “Uso de batería” dentro de los ajustes del teléfono.

Aquí veremos que aplicaciones están consumiendo más batería en nuestro equipo. Ignora tu navegador y otras aplicaciones que utilizas constantemente y que no te generan sobrecalentamiento y busca si hay alguna aplicación extraña que no reconoces.

Si ves que una aplicación está utilizando una cantidad inusual de batería, puedes seleccionarla para abrir un menú que determina el permiso de la aplicación para utilizar batería y que consta de tres niveles:

  • Sin restricciones: permite el uso de la batería en segundo plano sin restricciones, obviamente consumiendo más batería.
  • Optimizado: optimiza en función de tu uso de esta y del tipo de aplicación.
  • Restringido: restringe el uso de la batería en segundo plano.

Para evitar sobrecalentamientos recomendamos mantener todas nuestras aplicaciones en las últimas dos opciones de la lista.

2. Reduce el uso de Bluetooth, Wi-Fi y datos móviles

Siguiendo la línea del consejo anterior, el sobrecalentamiento de tu equipo puede venir de un gran flujo de datos continuos, ya sea subiendo o bajando información por Wi-Fi, Bluetooth o datos móviles.

Aunque hayas cambiado las aplicaciones más sospechosas de este alto movimiento de datos a uso de batería “restringido” u “Optimizado”, prueba también desactivando el Wi-Fi, los datos móviles e incluso el Bluetooth y comprueba si esto reduce notablemente la temperatura de tu equipo.

En caso de que confirmes que el sobrecalentamiento se debe a esta razón, te recomendamos vigilar de cerca las aplicaciones que dependan de este flujo de datos y evitar dejarlas en segundo plano.

3. Evita utilizar cargadores y cables que no sean originales

Lo bonito de los cables USB es que tienen cierta universalidad, donde mantienen la compatibilidad dentro de unos pocos modelos y permiten que múltiples dispositivos utilicen los mismos periféricos de carga.

Sin embargo, los creados específicamente teniendo en cuenta tu dispositivo están optimizados para el mismo y lo ideal es utilizarlos.

Evita comprar cargadores y cables de carga baratos de marcas poco conocidas y estarás bien.

4. Asegura tu teléfono contra el malware

Si a pesar de realizar las tres acciones anteriores tu teléfono se sigue calentando y bajando su rendimiento, es posible que entre todo lo que hayas descargado se te haya colado un malware.

Para darle caza y mantener tu equipo con buena salud, es posible que quieras descargar un antivirus, algunas opciones a tener en cuenta son BitDefender, Security Antivirus o AVG Security.

Esperemos estos consejos te hayan servido de ayuda y luego de aplicarlos tengas un equipo más sano y menos propenso a ser confundido con un calentador de manos eléctrico.

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