La respuesta de pánico es una respuesta fisiológica natural ante situaciones de estrés o peligro, que se caracteriza por un aumento de la frecuencia cardíaca, sudoración y respiración acelerada. Sin embargo, en la vida moderna, esta respuesta puede ser desproporcionada e incluso debilitar nuestra capacidad para enfrentar situaciones de estrés.

Un estudio reciente publicado en el American Journal of Physiology-Regulatory, Integrative and Comparative Physiology, llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Tsukuba y la Universidad de Salud y Bienestar de Niigata, revela que una respuesta común de pánico, como la hiperventilación, puede reducir nuestra capacidad para hacer frente a las amenazas ambientales. El estudio se centra en la relación entre la hiperventilación y la sensibilidad a los cambios de temperatura en el cuerpo humano, y sus posibles efectos sobre la percepción térmica local de la piel y el flujo de sangre al cerebro.

Vía Freepik.

Cómo funciona la respuesta de pánico

La respuesta de pánico es una respuesta fisiológica natural del cuerpo ante situaciones de estrés o peligro. Cuando el cuerpo percibe una amenaza, el sistema nervioso simpático se activa, lo que provoca una serie de cambios físicos y hormonales para preparar al cuerpo para huir o luchar.

Durante una situación de pánico, el cuerpo libera una gran cantidad de hormonas, como la adrenalina y el cortisol, que aumentan la frecuencia cardíaca y la presión arterial, aumentan la capacidad pulmonar y mejoran el flujo de sangre a los músculos para preparar al cuerpo para huir o luchar. También se activa el sistema nervioso parasimpático, que puede provocar sudoración y temblores.

Las reacciones físicas comunes incluyen:

  • Aumento de la frecuencia cardíaca y la presión arterial
  • Respiración acelerada o jadeo
  • Sudoración
  • Temblores
  • Náuseas o sensación de mareo
  • Miedo intenso o sensación de pánico
  • Sensación de que algo va a pasar
  • Sensación de despersonalización o desrealización
  • Dificultad para respirar o tragar

Es importante destacar que estas respuestas son normales y necesarias en situaciones de peligro real, pero en casos de ataques de pánico, el cuerpo reacciona exageradamente a situaciones que no presentan una amenaza real, causando síntomas desagradables y a veces incapacitantes.

Vía Freepik.

Desensibilización del cuerpo

La desensibilización del cuerpo se refiere al proceso mediante el cual una persona aprende a reconocer y controlar las reacciones físicas y emocionales que ocurren durante una situación estresante o un ataque de pánico. El objetivo es ayudar a la persona a aprender a responder de manera más adecuada a estas situaciones, en lugar de reaccionar exageradamente.

Una forma de desensibilización es aprender a reconocer las reacciones físicas y emocionales que ocurren durante una situación estresante o un ataque de pánico. Esto incluye identificar síntomas como aumento de la frecuencia cardíaca, sudoración, temblores, etc. Una vez que se ha identificado estos síntomas, se puede aprender a controlarlos mediante técnicas de relajación.

Las técnicas de relajación son muy eficaces para ayudar a reducir el estrés y la ansiedad. Estos incluyen la respiración diafragmática, la meditación, la relajación muscular progresiva, la terapia cognitivo-conductual, entre otras. Estas técnicas ayudan a reducir la tensión muscular, disminuyen la frecuencia cardíaca y la presión arterial y ayudan a controlar la respiración.

La desensibilización del cuerpo también puede incluir la exposición gradual a situaciones estresantes o a las situaciones que causan ataques de pánico, con la ayuda de un terapeuta o un especialista. Esto ayuda a la persona a aprender a manejar mejor estas situaciones y a reducir su ansiedad asociada.

Vía Freepik.

Resultados del estudio

El estudio mencionado anteriormente investigó la relación entre la hiperventilación y la sensibilidad a los cambios de temperatura en el cuerpo humano. Los investigadores realizaron pruebas en adultos jóvenes mientras respiraban normalmente y luego cuando hiperventilaban con y sin la adición de dióxido de carbono.

Los resultados del estudio mostraron que la detección local de estímulos cálidos y fríos se vio atenuada cuando los sujetos hiperventilaron con hipocapnia, pero no difirió cuando hiperventilaron con normocapnia. Además, se observó menos flujo de sangre al cerebro durante la hiperventilación con hipocapnia. Estos hallazgos sugieren que la hiperventilación con hipocapnia puede afectar nuestra capacidad para percibir y responder adecuadamente a los cambios de temperatura en nuestro entorno.

En cuanto a la gravedad de los ataques de pánico, el estudio no se centra específicamente en esta cuestión. Sin embargo, es importante tener en cuenta estos hallazgos al enfrentar situaciones estresantes y trabajar para controlar nuestra respuesta de lucha o huida. Aprender a controlar la hiperventilación y las reacciones físicas asociadas puede ayudar a reducir la gravedad de los ataques de pánico.

Vía Freepik.

Conclusión

En conclusión, el estudio revela que la hiperventilación, una respuesta común de pánico, puede reducir nuestra capacidad para hacer frente a las amenazas ambientales. Los investigadores descubrieron que la detección local de estímulos cálidos y fríos se vio atenuada cuando los sujetos hiperventilaron con hipocapnia, y se observó menos flujo de sangre al cerebro durante la hiperventilación con hipocapnia.

Estos hallazgos sugieren que la hiperventilación con hipocapnia puede afectar nuestra capacidad para percibir y responder adecuadamente a los cambios de temperatura en nuestro entorno. Es importante tener en cuenta estos hallazgos al enfrentar situaciones estresantes y trabajar para controlar nuestra respuesta de lucha o huida. También es importante aprender a controlar la hiperventilación y las reacciones físicas asociadas ya que esto nos ayudará a reducir la gravedad de las respuestas de pánico.

Referencias:

Hypocapnia attenuates local skin thermal perception to innocuous warm and cool stimuli in normothermic resting humans: https://doi.org/10.1152/ajpregu.00126.2022

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *