A los perros les encanta morder juguetes, zapatos y, en ocasiones, alguna mano o pie humano. Para ellos, los colmillos son otra herramienta con la que pueden expresar su miedo, dolor o euforia. Sin embargo, nosotros no deberíamos seguirles el juego.

Las mordeduras de perro pueden ser extremadamente peligrosas si no se tratan a tiempo. No solo por la herida en sí, que puede ser profunda o superficial, sino por los cientos de gérmenes que pasan de los caninos a la piel humana. 

Así que, si eres dueño de un perro al que le gusta morder, esto es lo que debes saber sobre las mordeduras caninas y por qué es importante no subestimarlas.

Los riesgos detrás de los colmillos 

Una mordida poco amistosa / Vía Pixabay

Todos sabemos que los perros no muerden sin una razón. Usualmente, ellos atacan a los humanos cuando se les provoca. Sin embargo, esto no es precisamente una buena noticia. 

Existen cientos de cosas que pueden estimular a un perro. Como por ejemplo, el deseo de proteger su territorio, su instinto maternal, el hambre, alguna fobia adquirida de pequeño como el miedo a las inyecciones, o problemas para socializar con los desconocidos. Por lo tanto, ningún dueño puede librarse de las mordidas de su perro.

Cualquier cachorro puede morder, grande o pequeño, masculino o femenino, joven o viejo. No es una cuestión de raza, sino de comportamiento. 

A falta de garras afiladas, los perros usan sus colmillos para defenderse a sí mismos o a los suyos. Por tal motivo, suelen protagonizar escenas desagradables en la calle, especialmente con los niños que tienen una altura similar.

Sin embargo, más allá del susto, la herida en sí es un riesgo. 

Incluso el más dulce de los perros puede dar un buen mordisco

Colmillos de perro / Via Pixabay

Las mordeduras de perros causan desgarros o heridas puntiformes que pueden aparentar no ser muy graves, pero la profundidad que alcanzan es importante. Cuando sus colmillos entran en contacto con la piel, se comportan como agujas afiladas: pueden romper tendones o causar un aplastamiento de nervios.

En las manos, por ejemplo, no hay mucho músculo. Por lo tanto, cualquier herida profunda podría afectar la movilidad de los dedos a corto o largo plazo. Lo mismo ocurre con las mordeduras en la nariz o en la cara, que comprometen la visión y el olfato.

Dentro de la herida, las cosas no son mejores

Herida en la mano / Vía Pxhere

Si llegamos a superar la herida, otro riesgo importante son las infecciones posteriores. Los colmillos de los perros están llenos de bacterias por lo que, al perforar la piel, no solo causan daño físico sino que también «inyectan» gérmenes a nuestra sangre.

Como la cantidad de bacterias es tan grande, es muy difícil diagnosticar un tipo de infección. Algunas personas padecen rabia, si el perro es callejero, mientras que otras víctimas sufren osteomielitis, artritis séptica o tenosinovitis. Todas ellas complicaciones que pueden propagarse causando un shock séptico mortal.

Así que sí, las mordeduras de perro son un riesgo para la salud. Pero afortunadamente, son un riesgo que puede prevenirse.

Cómo evitar las mordeduras de perro

Perro y su dueño / Vía Pixabay

Para evitar una mordedura, es importante prestar atención al lenguaje corporal de los perros. Además de ladrar y gruñir, los perros a menudo se lamen los labios antes de morder. De hecho, a simple vista podemos notar sus pupilas dilatadas y sus orejas torcidas, otros indicadores de agresión.

Si alguna vez percibimos esto, lo ideal sería alejarnos del perro en cuestión. Al menos hasta que se tranquilice.

También se le recomienda a los padres que eduquen a sus hijos sobre cómo interactuar de manera adecuada y segura con los perros. No todos los perros se sienten cómodos con los humanos, por lo que hay que respetar su espacio. Y esta recomendación va también para los dueños de perros. 

Aquellos que tienen un perro como mascota son bastante permisivos. Dejan que esta pequeña bola de pelos los muerda porque piensan que esa es su forma de “saludar”. Sin embargo, hasta la mordida más dulce puede ser un riesgo. 

Por lo tanto, es importante enseñarle al perro algunos límites. Y en caso de una mordida, presionar la zona y lavarla de inmediato alguna solución desinfectante, o en su defecto, acudir a un especialista lo más pronto posible.

Los perros son una parte importante en nuestras vidas, pero sus mordeduras no.

Referencias:

Dog bites are more serious than you think. Here’s how to avoid risky situations https://medicalxpress.com/news/2023-01-dog-risky-situations.html

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