Al tomar antidepresivos, muchos esperan sentirse más felices. Sin embargo, la mitad de los pacientes que reciben un tratamiento con estos fármacos experimentan un vacío inexplicable. Lo que algunos llaman “estar emocionalmente embotado”.

Básicamente, estas personas pierden la capacidad de reconocer las emociones tanto positivas como negativas. Ahora, ¿por qué ocurre esto?

Durante mucho tiempo se pensó que era un efecto secundario, al igual que las náuseas o la somnolencia. Pero un nuevo estudio ha descubierto que el problema es mucho más serio: estos medicamentos bloquean la sensibilidad a los estímulos. 

El cerebro vs. los antidepresivos

Cerebro humano en rompecabezas / Vía Pixabay

Los tipos de antidepresivos más utilizados son los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS). Estos funcionan aumentando, como su nombre indica, los niveles de serotonina: una sustancia química que genera placer y transporta mensajes entre las células nerviosas del cerebro.

Hasta ahora, se creía que el aumento de serotonina ayudaba al cerebro a superar la depresión. Esto debido a que, quienes padecen un trastorno depresivo, supuestamente tienen un desequilibrio químico, aunque el tema todavía está en debate.

Pero, en cualquier caso, una dosis extra de serotonina no ayuda al cerebro. Los nuevos hallazgos sugieren que, por el contrario, los antidepresivos con esta sustancia reducen la sensibilidad de los pacientes a las recompensas u otras experiencias placenteras. Y esto aplica tanto para emociones negativas (tristeza, angustia o ira), como para emociones positivas (la anhelada felicidad). 

Lo que hacen estos medicamentos es limitar el aprendizaje por refuerzo. Es decir, el proceso conductual que nos permite aprender de nuestras acciones, percibir recompensas y responder en consecuencia.

Por lo tanto, el uso prolongado de antidepresivos puede ocasionar “embotamiento emocional”. En esencia porque, al eliminar el dolor emocional que sienten las personas con depresión, también eliminan algo de placer.

¿Qué tan grave es el “bloqueo emocional” de los antidepresivos?

Medicinas / Vía Pixabay

Para demostrar los riesgos de este medicamento, los investigadores de la Universidad de Cambridge y la Universidad de Copenhague reclutaron a 66 voluntarios para un experimento. 

Ninguno de estos participantes había recibido antidepresivos ISRS antes. Ellos tomaron el fármaco por primera vez durante los 21 días del estudio, y completaron en conjunto cuestionarios para evaluar sus principales funciones cognitivas. Entre ellas, el aprendizaje, su función ejecutiva, el comportamiento de refuerzo y la toma de decisiones.

Los investigadores no notaron, en principio, ninguna diferencia en cuanto a cognición. Tanto estos participantes como otro equipo de control, que no había tomado antidepresivos, gozaban de buena memoria y atención. Sin embargo, su sensibilidad a las recompensas curiosamente cambió.

Menos recompensas y más embotamiento

Para comprobarlo, realizaron otro experimento. En este caso, a cada participante se le mostrarían dos estímulos: A y B. Si elegía A, entonces cuatro de cada cinco veces recibiría una recompensa. Si elegía B, solo recibirían una recompensa una vez de cada cinco. 

Mujer pensando / Vía Pixabay

A los voluntarios no se les dijo nunca esta regla, ellos debían aprenderla en algún momento del experimento. Todo ello gracias a su aprendizaje por refuerzo. Pero, curiosamente, solo los pacientes que no recibieron antidepresivos lograron entender esta tarea. 

“Los participantes que tomaban escitalopram eran menos propensos a usar la retroalimentación positiva y negativa para guiar su aprendizaje. Esto sugiere que la droga afecta su sensibilidad a las recompensas”.

Barbara Sahakian, profesora y autora principal de la Universidad de Cambridge

Por lo tanto, este hallazgo demuestra que los antidepresivos vuelven menos sensibles a las personas con o sin depresión. Lo que puede causar problemas a largo plazo, como falta de empatía o relaciones sexuales poco satisfactorias.

Tales resultados explican por qué las personas tienen este efecto al consumir medicamentos ISRS. Sin embargo, no plantean una solución al problema. 

Actualmente los antidepresivos son extremadamente importantes, por lo que, hasta que no se desarrolle un mejor tratamiento, se seguirán utilizando. Aunque puede que este estudio haga que los médicos tengan una discusión con los pacientes sobre este posible “bloqueo emocional”.

Referencias:

Chronic escitalopram in healthy volunteers has specific effects on reinforcement sensitivity: a double-blind, placebo-controlled semi-randomised study https://doi.org/10.1038/s41386-022-01523-x 

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