Al despedir a un ser querido, es común escuchar frases como “al menos tuvo una muerte pacífica” o “ahora descansa en paz”. Más allá de la religión, existe otra razón por la que estas frases son tan comunes durante los velorios: por los testimonios de las personas moribundas.

Durante sus últimos momentos de vida, estas personas lucen tranquilas y hasta cómodas con la situación. Incluso algunos se despiden con una sonrisa en el rostro, casi como si aceptaran su mortalidad. Pero, ¿por qué ocurre esto? 

La muerte es aterradora para todos por igual, porque significa el fin del camino. Pero nuestro cerebro hace que, de cierta forma, no sea una experiencia traumática para quien la vive.

El rol del cerebro durante la muerte

Una investigación reciente de la Universidad de Virginia analizó cómo cambia el cerebro durante esta terrible experiencia. Para ello, estudiaron a personas que habían pasado por una ECM o experiencia cercana a la muerte.

Cerebro hecho con grapas / Vís Pxhere

Por lo general, estos eventos traumáticos se asocian con sensaciones extremadamente dolorosas, como taquicardias o paros respiratorios. Sin embargo, las personas que pasan por algo así no sienten estos cambios físicos.

Al evaluar sus ondas cerebrales, los investigadores descubrieron que el cerebro tiende a apagar la sensación de dolor durante la experiencia. Así que los pacientes moribundos dejan de percibir, a nivel psicológico, lo que ocurre en su cuerpo.

“No recuerdo haber sentido ningún dolor hasta que llegué al hospital. Mi alma flotaba, atraída físicamente hacia ese túnel con la luz al final”.

Julia Nicholson, que vio los rostros de sus seres queridos durante un accidente automovilístico

Algunos pacientes compararon su experiencia cercana a la muerte con un encuentro espiritual o extraterrestre. Es decir, tenían plena conciencia de lo que estaba pasando, pero ningún peso sobre su cuerpo. 

Como el dolor y el miedo son sensaciones ligadas al cuerpo, no tenían cabida durante sus últimos momentos de vida. Lo único que percibían estas personas era calma y amor, sus emociones más profundas. Por lo tanto, los investigadores concluyeron que, durante la muerte o una experiencia cercana, hay dos caras de la moneda: lo que te sucede físicamente y lo que percibes a nivel psicológico.

La “muerte pacífica” existe

Flores muriendo / Vía Pxhere

Aunque todavía hay muchas dudas sobre este fenómeno, es un hecho que las personas moribundas perciben la muerte como algo pacífico. Por alguna razón, sus cerebros reducen la sensibilidad física para darle paso a las emociones y los recuerdos.

En 2016, un hombre de 87 años estaba conectado a un electroencefalograma, o EEG, cuando inesperadamente tuvo un ataque al corazón y murió. Al analizar sus ondas cerebrales, el electroencefalograma reveló ondas de alta frecuencia llamadas oscilaciones gamma. 

Tales ondas cerebrales se cree que desempeñan un papel en la creación y recuperación de recuerdos. Así que, en su momento, los científicos concluyeron que el hombre había visto las caras de sus seres queridos segundos antes de su muerte. 

Esto podría explicar por qué las personas moribundas experimentan emociones positivas, como la felicidad o el amor, en lugar de tristeza o ira. Lo que, a su vez, reforzaría la idea de una muerte pacífica.

Cerebro Humano / Vía Pixabay

Sin embargo, estas son solo hipótesis científicas por ahora. Los escaneos de un hombre segundos antes de la muerte no son exactamente equivalentes a los de una persona que vivió una ECM. Incluso, en animales, el cerebro actúa de forma diferente cuando la muerte se acerca. Por lo tanto, no existe una respuesta definitiva que muestre por qué sentimos que una muerte es pacífica. 

Algunos afirman que es por estas reacciones biológicas y químicas en el cerebro que muere. Otros creen que es porque, durante esos últimos momentos, se libera una avalancha de serotonina que prepara gradualmente al cuerpo para la muerte al inducir sentimientos de euforia y alivio. 

Pero lo único seguro aquí es que nuestro cerebro es el responsable de que hoy exista el término “muerte pacífica”.

Referencias:

Enhanced Interplay of Neuronal Coherence and Coupling in the Dying Human Brain https://doi.org/10.3389/fnagi.2022.813531 

Elevation of brain serotonin during dying https://doi.org/10.1016/j.neulet.2011.04.051

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