En las redes sociales, la desinformación abunda. En promedio, podemos encontrar cada día entre cinco o seis noticias falsas compartidas por otros usuarios.

Si eres un consumidor frecuente de Twitter, Facebook o Instagram, puede que ya sepas esto. Después de todo, las “fake news” no son un problema reciente. Pero, ¿sabes qué es lo que lleva a las personas a propagar desinformación en estas plataformas? 

Muchos pensarían que es el desconocimiento, ya que es difícil distinguir una mentira entre tanta verdad o viceversa. Sin embargo, un equipo de investigación asegura que los usuarios que difunden estas noticias no piensan en cuán falsas o verdaderas son. 

En su estudio, ellos explican que lo que motiva a estas personas es el sistema de aprendizaje basado en recompensas. Es decir, aquello que usan las redes sociales para motivar las interacciones.

Detrás de las fake news están los sistemas de recompensas

Usuario en Instagram / Vía Pixabay

Como cualquier videojuego, las redes sociales tienen un sistema de recompensas que alienta a los usuarios a seguir publicando. Lo que hace este “sistema” es premiar a aquellos que hacen algo específico con más comentarios, posicionamiento en línea o una mayor cantidad de Me Gusta.

Es gracias a estas gratificaciones que los usuarios primerizos adoptan el hábito de compartir información habitualmente. Sin embargo, casi todas las redes sociales emplean un sistema de recompensa variable. Esto quiere decir que no basta solo con publicar, es necesario algo más para ser recompensado: buscar contenido polémico.

A las redes sociales les gusta la información sensacionalista porque es más llamativa que una simple noticia sobre los beneficios del café, por ejemplo. Por lo tanto, genera más interacción entre los usuarios.

Los hallazgos de este equipo sugieren que las plataformas sociales recompensan a los usuarios que comparten desinformación. En parte porque las noticias falsas son más llamativas, pero también porque estos usuarios son los que difunden más contenido en la plataforma. 

“El 15% de los usuarios de noticias más habituales durante la investigación fueron responsables de compartir entre el 30% y el 40% de las noticias falsas”.

Wendy Wood, experta en hábitos y profesora de psicología en la USC.

De compartir conocimiento a “solo compartir”

Si hoy vemos tantas fake news en Facebook o Twitter, es porque los usuarios ya tienen el hábito de difundir información que obtiene el reconocimiento de los demás. Y una vez que se forma un hábito, es difícil deshacerse de él. 

Noticias falsas / Vía Pixabay

Para demostrarlo, el equipo estudió a 2.476 personas activas en redes sociales y con edades comprendidas entre los 18 y los 89 años. Al hacerlo, se dieron cuenta de algo muy importante: los usuarios con el hábito de compartir reenvían seis veces más noticias falsas que los usuarios ocasionales. 

En otro experimento, los investigadores encontraron este hábito en usuarios que compartían tanto noticias falsas como noticias verdaderas. Así que concluyeron que el intercambio habitual de información es parte de un patrón más amplio de insensibilidad a la información que se comparte. En pocas palabras, las personas con el hábito de compartir para obtener recompensas se vuelven insensibles a las fake news.

“Sabemos por investigaciones anteriores que algunas personas no procesan la información de manera crítica y otras forman opiniones basadas en sesgos políticos».

Wendy Wood

Por lo tanto, el sistema de recompensas en las redes sociales es responsable de motivar cada año a los usuarios que comparten noticias falsas. 

Los hábitos se desarrollan a través del aprendizaje instrumental. Si las plataformas premian a los usuarios solo por compartir contenido llamativo, sin importar su veracidad, entonces las personas pensarán que están haciendo lo correcto. Ahora, si este sistema les recompensara solo al compartir información verdadera, todo sería diferente. 

¿Y si hubiera un cambio en el sistema?

Redes Facebook y Twitter / Vía Pixabay

Estos hallazgos sugieren que los algoritmos en las redes sociales necesitan cambiar. De lo contrario, será imposible luchar contra la desinformación

Hoy en día, el sistema de recompensas se basa solo en la participación como una señal de calidad, y clasifica el contenido con más Me Gusta en la parte superior de los feeds. Pero los investigadores probaron en un experimento interno cómo serían las redes sociales con otro sistema. 

Sus resultados mostraron que los usuarios que solo reciben gratificaciones selectivas compartían menos noticias falsas. Así que puede que esta sea la clave para promover la verdad en las redes sociales: pensar primero qué están premiando y qué se está promoviendo.

Todos sabemos que la tecnología es neutra y, por tanto, no entiende de verdad o mentira. Pero quienes están detrás de esta tecnología todavía pueden hacer algo para evitar estos malos hábitos.

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