Todos sabemos que la inteligencia reside en el cerebro, pero ¿en dónde exactamente? ¿Y qué tipo de inteligencia?

Aunque a menudo hablamos de la cognición como un todo, realmente esta se divide en dos grandes grupos. Por un lado, la inteligencia cristalizada, que encierra aquello que ya hemos aprendido: experiencias, conocimientos, lenguas. Y por otro lado, la inteligencia fluida, que podríamos considerar como el “rasgo definitorio de la cognición humana”, por las capacidades cognitivas que maneja. 

Desde el principio de los tiempos, los científicos han buscado específicamente la inteligencia fluida que predice el éxito educativo, la salud y hasta la longevidad. Y ahora parecen haber hallado su origen en el lóbulo frontal derecho del cerebro. 

No obstante, para entender la importancia de este hallazgo, primero necesitamos aclarar algo. 

¿A qué nos referimos con inteligencia fluida?

Cerebro / Vía Pixabay

La inteligencia fluida hace referencia a la capacidad que tiene una persona para resolver problemas sin experiencia previa. Por ejemplo, cuando completamos un rompecabezas o encontramos una ruta alternativa estamos usando este tipo de cognición.

Para los expertos, tal inteligencia es esencial para llevar a cabo el «pensamiento activo». Es decir, un conjunto de procesos mentales complejos como la abstracción, el juicio, la atención o la deducción. Todas ellas, capacidades que usamos a diario para organizar una cena o escribir un ensayo.

De allí viene el término “fluido”, ya que es un tipo de cognición que nos hace pensar fuera de la caja y aprender constantemente. Además, la inteligencia fluida está más vinculada al desarrollo de la memoria, el aprendizaje y la orientación en el espacio que la inteligencia cristalizada. 

Sin ella, el ser humano no podría razonar de forma lógica: siguiendo patrones o estableciendo relaciones. Por lo tanto, es el pilar de nuestro comportameinto y desarrollo intelectual en la infancia, cuando no tenemos ningún conocimiento previo sobre el mundo.

Visto así, es fácil entender por qué los científicos están obsesionados con rastrear el origen de esta inteligencia.

¿En qué parte del cerebro reside?

En un estudio reciente, los investigadores del University College de Londres (UCL) analizaron a 227 pacientes que habían sufrido un tumor cerebral o un ictus en partes específicas del cerebro. Al hacerlo, descubrieron que aquellos con el lóbulo frontal derecho dañado tenían menos inteligencia fluida que el resto.

Sus hallazgos surgieren que esta región cerebral se encarga de controlar el razonamiento. Es por es que, cuando hay una lesión, la persona pierde la capacidad de resolver patrones visuales o problemas complejos.

“Los sometimos a las Matrices Progresivas Avanzadas de Raven (MPA): la prueba mejor establecida de inteligencia fluida. Cada problema presenta un patrón incompleto de figuras geométricas y requiere la selección de la pieza que falta a partir de un conjunto de múltiples opciones posibles. En principio nada díficil, aunque los pacientes con lesiones frontales derechas no lograron superar la prueba”.

Lisa Cipolotti, investigadora en el Instituto de Neurología Queen Square del UCL

Esta es la primera vez que se identifica una región en el cerebro responsable de la inteligencia fluida. 

Hasta ahora, se creía que la cognición humana era producto del trabajo conjunto de todas las neuronas. De allí que fuera tan díficil evaluar el rol del cerebro en la resolución de problemas y el razonamiento. Pero ahora eso ha cambiado, así que los investigadores esperan que su mapeo proporcione información crucial sobre la inteligencia fluida.

Con suerte, en algunos años este rastreo nos ayudará a explicar por qué esta es tan importante durante la adolescencia, y cómo podría mantenerse hasta la vejez. 

Referencias:

Graph lesion-deficit mapping of fluid intelligence https://doi.org/10.1093/brain/awac304

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