El envejecimiento es una parte inevitable de la vida y con él llegan cambios en la estructura y funcionalidad de nuestros cuerpos. Estos cambios pueden tener un impacto en nuestra salud y calidad de vida, y pueden afectar la forma en que nuestras células se comportan. Afortunadamente, la reciente investigación sugiere que el ultrasonido de baja frecuencia (LFU, por sus siglas en inglés) puede ayudar a los organismos a sentirse más jóvenes.

Los estudios han demostrado que el LFU puede ayudar a rejuvenecer las células senescentes en los tejidos y órganos. Esto se logra estimulando la autofagia y estimulando el crecimiento celular. En un estudio publicado en bioRxiv se ha observado un mejor desempeño físico y menos células senescentes en los órganos tratados con LFU en ratones viejos, lo que demuestra que el tratamiento es seguro y efectivo.

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Tres maneras de combatir el envejecimiento celular

Las células senescentes se acumulan en los tejidos y órganos con el envejecimiento. Estas células se pueden rejuvenecer con ultrasonido, lo que hace que dejen de mostrar los síntomas de la senescencia, como el aumento en la actividad de la β-galactosidasa, el aumento en el tamaño de la célula, la secreción de SASP e inhibición del crecimiento. Todo ello también reduce la longitud mitocondrial y el volumen lisosomal, pero no cambia la morfología de los microtúbulos. Por lo tanto, las células pueden producir más células sin afectar su fenotipo.

Por otra parte, los estímulos mecánicos controlados, como el ejercicio y el ultrasonido, pueden ayudar a combatir el envejecimiento. Esto sucede debido a que ambos pueden revertir el comportamiento de las células viejas, haciéndolas parecer más jóvenes.

Los hallazgos del estudio muestran que tanto el ejercicio como el ultrasonido pueden mejorar el bienestar de los animales y humanos mayores, mejorando su rendimiento.

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Mientras tanto, otros estudios indican que la luz de baja frecuencia también puede tener los mismos efectos que el ejercicio físico a nivel celular. Es decir, la luz de baja frecuencia puede penetrar en el cuerpo humano y mejorar la salud de los órganos y tejidos internos.

En conclusión, la investigación sugiere que el ejercicio y el ultrasonido pueden ayudar a combatir el envejecimiento al reducir el número de células senescentes. Esto puede mejorar el bienestar y calidad de vida de los animales y humanos mayores.

Además, la luz de baja frecuencia puede tener los mismos efectos que el ejercicio a nivel celular, lo que significa que puede ayudar a mejorar la salud general.

De esta manera, estas técnicas pueden ayudar a combatir el envejecimiento y mejorar la calidad de vida.

Referencias:

Rejuvenating Senescent Cells and Organisms with Only Ultrasound: https://doi.org/10.1101/2022.12.08.519320

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