El dolor crónico es, sin duda, el peor síntoma de cualquier enfermedad. Este aparece casi al instante y puede ser temporal o permanente dependiendo de la dolencia. Por ejemplo, las personas con artritis conviven con el dolor a diario, lo que afecta poco a poco su salud mental y emocional. 

Si bien es cierto que los médicos han desarrollado muchos tratamientos para aliviar esta sensación dolorosa, ninguno parece ser efectivo a largo plazo. Los pacientes se vuelven tolerantes a los analgésicos, tanto antiinflamatorios como opioides, después de usarlos repetidamente. Y las fisioterapias recomendadas solo controlan los cuadros clínicos dolorosos durante el tiempo de consulta. Así que, seguir estos métodos no siempre es lo más recomendable.

Para el Dr. Alfonso Vidal, especialista en el Hospital la Luz de Madrid, la mejor forma de combatir el dolor es seguir un estilo de vida saludable. Siendo precisos, incorporar cuatro hábitos que ayudan a cuidar el cuerpo y la mente. 

1# Dormir más cada día

Mujer durmiendo / Vía Pixabay

El sueño es un reseteo para el cerebro. Durante esas horas de descanso, el cuerpo elimina sustancias potencialmente nocivas para la salud, almacena lo aprendido y recupera energía para el siguiente día. 

Si dormimos poco durante la noche, corremos el riesgo de aumentar nuestra deuda de sueño y sufrir sus consecuencias. Es decir, un peor rendimiento cognitivo, problemas para comer y, por supuesto, la probabilidad de sufrir una enfermedad dolorosa como la artritis. 

“La falta de sueño es un problema grave en sí mismo que necesita una atención específica y perjudica al resto de las esferas de la vida».

Dr. Alfonso Vidal

Así que lo ideal para lidiar con el dolor crónico es prevenir su aparición con un par de horas más de sueño cada día.

2# Comer pensando primero en el dolor 

Dolor abdoinal / Vía Pixabay

Las abuelitas no se equivocaban al decir que “somos lo que comemos”. Una dieta rica en alimentos procesados, azúcares y frituras puede parecer insignificante ahora, pero en algunos años esas calorías afectarán nuestros músculos y articulaciones. 

Casi todas las patologías musculoesqueléticas dolorosas, desde las lumbalgias hasta las cervicalgias aumentan junto con el sobrepeso. Incluso la artrosis y la osteoporosis pueden aparecer por culpa de una diabetes o una hipertensión, concretamente, por el exceso de azúcares y sales en la sangre. 

Por lo tanto, hay que atacar el dolor con el estómago. Por ejemplo, evitando estos productos poco saludables, o consumiendo alimentos con propiedades antiinflamatorias como los vegetales, el ajo, el aceite de oliva, la cúrcuma o la guindilla. 

3# Encontrar un deporte favorito

Pareja de mayores en bicicleta / Vía Pixabay

Al igual que con el sueño, la actividad física es esencial para prevenir las patologías que causan dolor crónico. Cualquier deporte puede ayudarnos a mejorar nuestra estructura musculoesquelética y, por ende, nuestra resistencia al dolor. 

Los expertos recomiendan que cada persona practique entre 30 o 45 minutos de ejercicio diario, sin importar la edad o el género. Esto debido a que en ese tiempo los músculos y articulaciones se tonifican dejando atrás el dolor de huesos. 

Aunque, antes de establecer una rutina, es importante estudiar qué ejercicio es mejor para aliviar el dolor y en qué horario deberías practicarlo.

4# Evitar trabajar en exceso 

Mujer escribiendo en su computadora / Vía Pixabay

No podemos hablar de dolor sin pensar en el estrés. Cuando percibimos una situación de riesgo, nuestro cerebro empieza a producir cortisol. Y como resultado, la persona en cuestión puede experimentar dolor abdominal, dolores de cabeza y tensión muscular.

Así que la mejor forma de lidiar con ese dolor es controlar al principal catalizador del estrés: el trabajo. 

Una jornada laboral puede agotarnos física y mentalmente. Por tal motivo, lo ideal sería evitar esfuerzos inadecuados, horas extras o equipos tóxicos. 

Estos hábitos saludables son bastante simples, como podemos ver, pero pueden tener un gran impacto en nuestra respuesta al dolor. Como sugiere el Dr. Alfonso Vidal:

“Si cuidamos la maquinaria, va a durarnos más. Esto consiste en un buen descanso, una buena alimentación y después una buena actividad física y mental».

Así que, en lugar de intentar solucionar el problema con analgésicos, podemos recurrir a estos hábitos.

Referencias:

Association between lifestyle and musculoskeletal pain: cross-sectional study among 10,000 adults from the general working population https://doi.org/10.1186/s12891-019-3002-5

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