A diferencia de otras aves, las alas de los búhos no suenan. Si uno volara a escasos centímetros de ti, probablemente ni siquiera te darías cuenta.

Estas criaturas son famosas por su vuelo silencioso. De hecho, es gracias a esto que, a pesar de su gran tamaño, las presas de oídos sensibles no notan su llegada. Ahora, ¿por qué sus alas son tan sigilosas?

Si te gustan estos depredadores nocturnos, y te has detenido a observar algunos, probablemente ya sepas la respuesta. Pero si no es así, aquí te damos una pista: el secreto de su éxito está en las plumas.

El plumaje de los búhos y lechuzas es muy diferente al de otras aves, tanto en su forma como en el uso que le dan. 

Las alas de los búhos tienen plumas únicas

Pluma de búho real / Créditos: Natureinspireus

Cuando la mayoría de las aves vuelan, la turbulencia creada por el aire provoca ruido. Esto ocurre porque, en el camino, el viento choca con el borde de las plumas en sus alas creando fricción. 

Prácticamente todas las aves sufren este problema, excepto los búhos. Sus plumas primarias, que se localizan en los extremos de las alas, son dentadas. Básicamente, tienen la forma de un peine, por lo que permiten el paso del aire, al menos de una buena parte. 

Lo que hacen estas plumas es convertir la turbulencia en microturbulencias casi imperceptibles. Algo extremadamente útil para un depredador volador ya que, así, amortiguan el sonido del aire que fluye sobre el ala. 

Además, las plumas en las alas de un búho son más densas y aterciopeladas que las de otras aves, por lo que no suenan al volar. Quizás esto suene contradictorio, pero, al tener tal textura, las plumas pueden amortiguar aún más los sonidos que puedan producirse. Esto debido a que, como bien sabemos, el terciopelo se compone de miles de micropelos que forman una estructura similar a la de un bosque. Por lo tanto, estos se doblan fácilmente siguiendo la dirección del viento, lo que reduce la fricción.

La forma de las plumas que no suenan

Lechuza / Vía Pixabay

Además de ser dentada, las plumas de estas aves tienen otra particularidad: una forma curva y cerrada. Esta es otra de las razones por las que las alas de los búhos no suenan al volar.

Si comparamos las plumas de un búho con las de una gallina o un halcón, seguramente notaremos que están más torcidas. La pronunciada curva hace que las alas de estos depredadores nocturnos sean aerodinámicas. Principalmente porque en la cara superior de estas se crea una baja presión que las aspira hacia arriba.

Incluso sus plumas secundarias son diferentes a las de otras aves. La mayoría están formadas por flecos suaves que reducen la turbulencia detrás de sus alas. Pero también hay plumas en el extremo posterior que están rotas, lo que ayuda a romper el sonido. 

“Mientras la lechuza vuela, absorbe las ondas de sonido sobre las alas mientras el aire fluye sobre ellas. Cualquier frecuencia superior a los 2000 hercios se elimina, es decir, todos los sonidos que la presa potencial de los búhos puede escuchar”.

Sarah Winkler, investigadora en Roach

Alas en movimiento, el secreto de los búhos silenciosos

Los búhos tienen plumas únicas, pero eso no los hace directamente sigilosos. Otro factor que contribuye a su vuelo silencioso es la forma en que mueven las alas.

Resulta que los búhos vuelan más lento que otras aves. Esto, en parte, es porque tienen alas grandes en relación con su masa corporal, lo que les permite flotar en el aire sin aletear demasiado, deslizándose silenciosamente sin hacer ruido. Pero también es porque poseen una musculatura única que les permiten volar con un movimiento de aleteo menos pronunciado.

Los investigadores creen que estos mecanismos en las alas de los búhos, los que no suenan, son cruciales para la supervivencia de la especie. De hecho, dos hipótesis de larga data intentan explicar esta capacidad.

Por un lado, la «hipótesis de la caza sigilosa» que sostiene que los búhos vuelan de forma inaudible para que la presa no pueda oírlos venir y tenga menos tiempo para escapar. 

Y por otro lado, la «hipótesis de detección de presas» que plantea que el vuelo silencioso ayuda a los búhos a escuchar y rastrear a sus presas

En cualquier caso, es un hecho que las alas de los búhos no suenan sin importar la distancia, el tamaño o cuánta turbulencia haya en el entorno.

Sin duda, esta ave es una de esas rarezas que cautivan a todo aquel que las ve.

Referencias:

Features of owl wings that promote silent flight https://doi.org/10.1098/rsfs.2016.0078 

Bio-inspired canopies for the reduction of roughness noise https://doi.org/10.1016/j.jsv.2016.08.027 

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