Desde tiempos ancestrales, el ser humano ha intentado revertir el envejecimiento con remedios, fármacos o una piedra filosofal. Sin duda, este ha sido uno de los objetivos más ambiciosos de la ciencia. Entonces, qué pensarían esos médicos de antaño si supieran que ahora existe una terapia génica para rejuvenecer seres vivos, concretamente ratones de mediana edad.

Nosotros no lo sabemos, pero los creadores de esta terapia parecen tenerlo más claro. Para ellos, se trata de otro paso gigante hacia la “juventud eterna”.

Les ponemos en contexto. Los investigadores de la compañía norteamericana Rejuvenate Bio acaban de prepublicar un trabajo en el que afirman haber prolongado la esperanza de vida de un par de ratones. Todo ello, con ayuda de una una terapia génica que consiste en introducir tres genes, conocidos como factores Yamanaka, particularmente activos en las células embrionarias.

Sus hallazgos aún no han pasado la revisión por pares, pero sugieren que una intervención terapéutica ayudaría a los seres vivos que envejecen cada vez más.

La clave para rejuvenecer ratones con una terapia génica

Inyección / Vía Pixabay

Los investigadores partieron de los conocimientos previos del profesor Shinya Yamanaka, quien demostró que hay cuatro moléculas capaces de rebobinar las células adultas: Oct4, Sox2, Klf4 y c-Myc. De allí que estas células se conozcan como “factores Yamanaka”. 

Durante su experimento, administraron los factores a ratones de 124 semanas de edad (el equivalente a 77 años humanos). Después de siete meses, el equipo notó que la piel y los riñones de los ratones mostraron signos de rejuvenecimiento. De hecho, tras las inyecciones, los roedores seniles se veían similares a sus contrapartes más jóvenes. 

Los biomarcadores responsables de indicar el envejecimiento y sus efectos también se retrasaron. Por lo tanto, los investigadores concluyeron que la terapia génica logró rejuvenecer de forma segura los tejidos de los ratones y doblar su esperanza de vida, aumentando un 7% el valor absoluto. 

Una gran noticia tanto para los roedores como para los humanos. 

El futuro de la esperanza de vida humana

Manos / Vía Pixabay

Si bien el envejecimiento actualmente no se puede prevenir, su impacto en la vida útil y la salud en los ancianos podría minimizarse. 

Los factores de Yamanaka también están presentes en los seres humanos, son marcadores epigenéticos. Así que, en teoría, los científicos también serían capaces de reprogramar células humanas adultas usando solo estos cuatro genes maestros. Y con ello, obtener todos los beneficios que observaron en los ratones rejuvenecidos.

Al final del experimento, aquellos roedores mejoraron significativamente en las puntuaciones de fragilidad, lo que indica que recuperaron parte de su resistencia y musculatura. 

Como bien sabemos, el envejecimiento es un proceso que conduce al deterioro de los tejidos y órganos. La fragilidad (FI) es uno de esos biomarcadores de la edad que se relaciona con una gran cantidad de enfermedades. Por lo tanto, que una terapia génica sea capaz de reducir el FI 7,5 puntos, como ocurrió al rejuvenecer a los ratones, es una gran noticia. No solo porque sugiere un aumento de la esperanza de vida, sino porque también significa una mejor salud general.

“Los datos de ratones y queratinocitos demuestran que la terapia génica mediada por AAV aumenta la vida útil en ratones y revierte los biomarcadores del envejecimiento en células humanas”.

Manuel Collado, miembro del Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago de Compostela (IDIS)

¿Algún día podremos reprogramarnos para prolongar nuestra existencia?

Persona mayor en silla de ruedas / Vía Pixabay

Si bien los resultados son prometedores, por ahora es imposible replicar la técnica en humanos. 

El empleo de factores de Yamanaka en humanos tiene complicaciones. Principalmente porque las células completamente reprogramadas podrían transformarse en teratomas, o grupos de tejido canceroso.

“A diferencia de los ratones, los humanos, debido a su esperanza de vida, portan muchas más mutaciones a una edad avanzada. Podrían estar predispuestos a convertirse en cáncer».

Tamir Chandra, experto en biología del envejecimiento de la Universidad de Edimburgo

Por lo tanto, esta terapia génica solo puede rejuvenecer de forma segura a los ratones seniles. 

Quizás el riesgo se reduzca combinando las moléculas con otros fármacos contra el cáncer. Pero también puede que esto sea dañino para la salud de los ancianos. Así que todo parece indicar que el ser humano tendrá que seguir perfeccionando métodos para revertir el envejecimiento otro par de años. 

Aunque, sin duda, este hallazgo demuestra que es posible la juventud eterna. 

Referencias:

In vivo partial reprogramming alters age-associated molecular changes during physiological aging in mice https://doi.org/10.1038/s43587-022-00183-2 

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