Científicos crearon un dispositivo de interfaz cerebro-computadora que se conecta a una vena yugular en el cuello y después se dirige hacia el cerebro. Una vez allí, el dispositivo se conecta a un vaso sanguíneo cercano, que luego se utiliza para registrar la actividad cerebral. Esto permite a los médicos monitorear la actividad cerebral sin tener que abrir el cráneo.

Durante el ensayo, en lugar de abrir el cráneo, los médicos colocaron el dispositivo Stentrode en una vena cercana al cerebro del paciente. Esto permitió que los participantes del ensayo usaran el dispositivo para controlar una variedad de tecnologías de asistencia, como generar mensajes de texto, correos electrónicos, hacer compras y operaciones bancarias en línea. Los resultados del estudio se presentaron en un artículo de la revista JAMA Neurology. Los investigadores esperan que el dispositivo Stentrode pueda ayudar a las personas con parálisis a controlar sus entornos y mejorar su calidad de vida.

Así probaron el dispositivo de interfaz cerebro-computadora

Los investigadores del ensayo clínico SWITCH (Stentrode With Thought-Controlled Digital Switch) descubrieron que los participantes podían controlar un dispositivo digital con sus pensamientos. También descubrieron que el dispositivo Stentrode fue seguro y eficaz para la recolección de señales del cerebro. Esto significa que Stentrode podría ser una herramienta útil para ayudar a las personas con parálisis a controlar dispositivos externos con sus pensamientos.

Los participantes del ensayo usaron la computadora para controlar dispositivos externos, como una silla de ruedas, una brazo robótico y una plataforma de movilidad. Los investigadores también usaron el dispositivo para controlar una interfaz de computadora, como un teclado virtual y una pantalla de computadora.

Mientras que los resultados preliminares del ensayo mostraron que los participantes pudieron usar el dispositivo para realizar tareas simples, como mover un cursor en una pantalla de computadora, abrir y cerrar una mano robótica y controlar una silla de ruedas. Los investigadores también descubrieron que el dispositivo era capaz de detectar señales cerebrales a través de la barrera hematoencefálica, una capa de tejido que normalmente impide que los medicamentos y otros materiales pasen de la sangre al cerebro.

Créditos: Synchron.

Resultados alentadores

Cabe destacar que los pacientes experimentaron una buena tolerancia al procedimiento, y en general fueron dados de alta dentro de las 48 horas, según el Dr. Peter Mitchell, co-investigador principal y director de neurointervención del Royal Melbourne Hospital, quien hizo un comunicado por separado. El informe de JAMA indicó que solo uno de los cuatro pacientes se quedó en el hospital un día más antes de ser dado de alta.

Los resultados del estudio sugieren que la BCI es segura y viable para personas con parálisis. Los autores también destacaron que la BCI es una tecnología no invasiva, lo que significa que no hay riesgo de daños a los tejidos o órganos del cuerpo. Por lo tanto, la BCI podría ser una herramienta útil para ayudar a las personas con parálisis a recuperar la función motora. Asimismo, los autores señalaron que la BCI también podría usarse para el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades neurológicas, como el Parkinson y la esclerosis múltiple.

Referencias:

Assessment of Safety of a Fully Implanted Endovascular Brain-Computer Interface for Severe Paralysis in 4 Patients: doi:10.1001/jamaneurol.2022.4847

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