Los investigadores descubrieron una barrera protectora en el cerebro que permite a las células inmunitarias vigilarlo en busca de infecciones e inflamación. Un hallazgo que fue publicado en la revista Science.

Los laboratorios de Maiken Nedergaard y Kjeld Mollgard, junto con sus colegas, llevaron a cabo un estudio que transformó la comprensión de la mecánica del cerebro humano.

Este equipo de científicos ha descubierto importantes avances en la neurociencia, incluyendo detalles sobre la función de las células glía y el sistema glinfático, un proceso único de limpieza de desechos del cerebro.

«El descubrimiento de una nueva estructura anatómica que segrega y ayuda a controlar el flujo de líquido cefalorraquídeo (LCR) dentro y alrededor del cerebro ahora nos brinda una apreciación mucho mayor del papel sofisticado que desempeña el LCR no solo en el transporte y eliminación de desechos del cerebro, sino también para apoyar sus defensas inmunitarias», apunta Nedergaard.

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Descubrimiento de una nueva barrera protectora del cerebro

El reciente estudio se centra en la capa meníngea, una barrera que recubre el cerebro y lo mantiene bañado en líquido cefalorraquídeo, compuesta por duramadre, aracnoides y piamadre.

Mientras estudiaban la meníngea, los investigadores descubrieron una nueva capa, SLYM (Subarachnoidal LYmphatic-like Membrane, por sus siglas en inglés), la cual divide el espacio subaracnoideo en dos compartimentos. Esta capa fue encontrada en ratones y también en el cerebro humano adulto.

La SLYM es una membrana llamada mesotelio que rodea y protege otros órganos, incluidos los pulmones y el corazón. Esta idea fue planteada por primera vez por el autor Mollgard, cuyo estudio se enfoca en la neurobiología del desarrollo y los sistemas de barreras del cerebro.

La nueva membrana es delgada y consta de una o pocas células de espesor, bloqueando el paso de moléculas grandes. Esta separa el LCR «limpio» del «sucio».

Por un lado, SLYM desempeña un papel en el sistema glinfático, que controla el flujo y el intercambio de LCR para permitir la entrada de LCR fresco y eliminar proteínas tóxicas relacionadas con el Alzheimer.

Por el otro, la SLYM cumple un papel importante en la defensa del cerebro, impidiendo que entren células inmunitarias externas. También albergando una población nativa de células inmunitarias, vigilando el LCR en busca de signos de infección.

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Importancia de esta barrera

El descubrimiento de la SLYM abre la puerta a mayor estudio de su papel en enfermedad cerebral. Por ejemplo, los investigadores encontraron que una mayor concentración de células inmunitarias durante inflamación/envejecimiento. También comprobaron que una rotura de membrana durante lesión cerebral traumática interrumpe flujo de LCR, permitiendo ingreso de células inmunitarias al cerebro.

Los autores también han descubierto que la función SLYM puede desencadenar o empeorar enfermedades como la esclerosis múltiple. Asimismo, puede empeorar las infecciones del sistema nervioso central y enfermedad de Alzheimer. Por último, también puede afectar la administración de fármacos y terapias genéticas, requiriendo consideración en el desarrollo de nuevas terapias biológicas.

Por lo tanto, de ahora en más, es importante considerar la función SLYM para el tratamiento de enfermedades.

Referencias:

A mesothelium divides the subarachnoid space into functional compartments: https://doi.org/10.1126/science.adc8810

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