Uno de los mayores temores que tienen muchas personas es perder todo el cabello de la cabeza. Sin embargo, nadie nunca se ha preocupado por el pelo que crece en los brazos o las piernas. ¿Por qué no se caen estos vellos? ¿Cómo crecen en lugares tan precisos?

El vello es una cosa muy extraña y sumamente molesta. A menudo se piensa que es igual al cabello, pero existen diferencias notables entre ambas hebras. Es por eso que el vello nos parece eterno y hasta selectivo, mientras que el cabello no.

Pero todos los humanos perdemos tanto vello corporal como cabello a medida que envejecemos, incluso los primates experimentan algo parecido a la calvicie. El problema aquí es que esa pérdida de pelo suele pasar desapercibida. 

Vellos vs. cabellos

Vellosidades / Vía Pixabay

Los humanos no estamos cubiertos de pelo como otros mamíferos. Esto debido a que nuestros antepasados perdieron pelaje para poder refrescar sus cuerpos mientras viajaban y repeler más fácilmente a los parásitos.

Siendo honestos, el único vestigio que queda en nuestro cuerpo de esos días peludos es el cabello. Este se ha mantenido durante millones de años por una simple razón: la protección. 

Dado que la cabeza es la parte más expuesta a la luz solar, el cabello la protege del sobrecalentamiento y también refleja gran parte de la radiación ultravioleta (UV). De allí que crezca hasta alcanzar varios centímetros de longitud y grosor. 

El vello corporal, por su parte, no es tan importante ni poderoso. Probablemente habrás notado que la mayor parte del vello en los brazos y piernas crece hasta cierta longitud y luego se detiene. Esto se debe a que, a diferencia del cabello, el vello corporal es menos denso y se distribuye por todo el cuerpo de manera bastante uniforme. Su ciclo es más limitado, por eso pensamos que no se caen los vellos. 

Sin embargo, al llegar a cierta edad, es probable que pierdas alrededor de 100 hebras todos los días. Básicamente porque, en cada folículo piloso, el vello crece en ciclos.

El ciclo del vello

Vello en los brazos / Vía Pixabay

Los vellos tienen varias etapas de desarrollo. Primero, una fase de crecimiento, que estimula al folículo. Luego una fase corta de transición, de 3 a 6 semanas, en la que el vello deja de crecer y se separa de la papila. Y finalmente una fase de descanso para el folículo piloso, que propicia la caída de esa hebra.

Al final de la fase de descanso, el folículo comienza a desarrollar un nuevo vello. Ahora, la longitud de este vello está determinada por lo que dura la fase de crecimiento, y eso es algo que varía.

El cabello, por ejemplo, tarda entre dos y siete años. No importa cuántas veces lo cortes, esta fase de crecimiento es fija en cada individuo. El vello corporal, por otro lado, crece entre 0,7 y 1,5 centímetros al mes aproximadamente. Por lo tanto, tiene un ciclo más rápido.  

Aunque lo curioso es que, cuando arrancas un vello que está en la fase de descanso, ocurre un regreso abrupto a la fase de crecimiento. El vello comienza a crecer más rápido que si lo dejamos en su ciclo natural.

Por estas dos razones es que “parece” que no se caen los vellos corporales en ciertas regiones a las que llamamos “islas de vello”: brazos, piernas y genitales. Sin embargo, todos los folículos pilosos eventualmente envejecen y dejan de funcionar.

Cómo se caen, o no, los vellos corporales

Nuestro vello corporal adelgaza con el tiempo, pero este proceso es mucho más lento en comparación con los folículos en el cuero cabelludo. 

Diversos estudios aseguran que la genética determina la longevidad del vello en general, así como por qué crecen en brazos y piernas pero no en las palmas de las manos o los pies. 

Existen hormonas como la DHT (dihidrotestosterona), que estimula el crecimiento del vello en la zona de la barba y la pérdida del cabello en el cuero cabelludo. Además, hay inhibidores naturales como el Dickkopf 2 (DKK2), una proteína que se encuentra en tejidos embrionarios y adultos, que impide que los folículos pilosos se desarrollen solo en ciertas partes del cuerpo. 

A estas hormonas y proteínas le debemos las islas de vello que comúnmenteve aparecen en los brazos y piernas. Pero también ciertos tipos de calvicie como la alopecia androgenética que afecta a más de 80 millones de hombres y mujeres en todo el mundo.

En definitiva, si bien parece que no se caen estos vellos, en realidad lo hacen a medida que envejecemos. Incluso en algunas personas esta pérdida de pelo puede acelerarse por culpa de un problema hormonal o una enfermedad. Sin embargo, pocos ven los restos que se quedan en la ropa. 

Así que, visto lo visto, es probable que vivas hasta el punto en el que te quedes completamente calvo de pies a cabeza. 

Referencias:

Why Do We Lose Hair From Our Head, But Not The Rest Of Our Body? https://www.scienceabc.com/humans/why-do-we-lose-hair-from-our-head-but-not-the-rest-of-our-body.html 

The Hair Follicle: An Underutilized Source of Cells and Materials for Regenerative Medicine https://doi.org/10.1021%2Facsbiomaterials.7b00072

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