Desde que el coronavirus apareció, nuestros patrones de sueño han cambiado drásticamente. En la comunidad científica no se habla de otra cosa ahora que los contagios van en aumento. Pero, ¿cómo afecta exactamente el Covid-19 nuestro sueño?

El insomnio suele ser la alteración más común en este caso, pero no es la única. Investigaciones recientes han demostrado que el SARS-Cov 2 no solo afecta la forma en que dormimos, sino también lo que soñamos. 

¿Qué significa esto? Básicamente que, mientras tengamos este virus en nuestro cuerpo, no podremos descansar tranquilos. 

La pesadilla del Covid-19

Mujer sonámbula / Vía Pixabay

Un estudio de 2021 encuestó a más de 3.000 personas con Covid prolongado. Casi el 80% de los participantes reportaron cambios en su rutina de sueño.

En general, todos dormían menos en comparación con el promedio. Sin embargo, las razones por las que tenían sueños menos profundos eran completamente diferentes. 

Más de la mitad de los participantes tenían problemas para conciliar el sueño o permanecer dormidos, es decir, insomnio. Como resultado, se despertaban agotados y mucho antes de lo que era habitual para ellos.

Sin embargo, al resto de participantes les costaba dormir porque tenían pesadillas recurrentes. Por alguna razón, las personas infectadas tenían más pesadillas que aquellas que nunca han tenido coronavirus.

“La mala salud mental suele ir acompañada de pesadillas, aunque no hay una explicación simple de cómo el Covid-19 puede afectar las pesadillas”.

Rebecca Crowley, psicóloga en la Universidad de Londres

Tanto el insomnio como las pesadillas son problemas a largo plazo. Los participantes informaron estos trastornos hasta un mes después de su última prueba positiva, por lo que podrían conducir a problemas de salud mental más graves como la ansiedad o la depresión.

¿Por qué el Covid-19 afecta nuestros sueños?

Hombre con mascarilla / Vía Pixabay

Hay muchas razones por las que el Covid-19 puede provocar un sueño deficiente. Después de todo, se trata de una infección que puede llegar al cerebro y, por ende, alterar las áreas que controlan los estados de vigilia y sueño. 

Los expertos consideran que el virus puede infectar el sistema nervioso central o afectar el suministro de sangre, lo que repercute en nuestro reloj circadiano. Por no mencionar que casi todos los síntomas típicos del coronavirus, fiebre, tos y dificultad para respirar, también son bien conocidos por perturbar nuestro descanso.

Así que, podríamos decir que el Covid-19 afecta primero el cuerpo y luego se entromete en los sueños. Algo que muchos expertos consideran que puede ser preocupante a largo plazo. 

Si no dormimos lo suficiente, por la razón que sea, nuestro cerebro no logra descansar. Esto ocasiona que el cansancio que sentimos a lo largo del día se acumule y perturbe nuestra concentración y memoria. De allí proviene la famosa «niebla mental» que se diagnostica a las personas con Covid-19 o algún problema neurológico. 

“Existe un fuerte vínculo entre contraer la Covid y los problemas de salud mental. Este puede ser causado por preocupaciones sobre la recuperación, la soledad o el aislamiento social, pero también por las alteraciones del sueño”.

Rebecca Crowley

Por tal motivo, los investigadores están estudiando ahora posibles tratamientos para corregir la falta de sueño en pacientes positivos o con Covid prolongado.

Qué hacer si tienes Covid-19 y problemas para dormir 

Productos para dormir / Vía ikimedia

Aunque se sabe muy poco sobre cómo el Covid-19 afecta nuestros sueños, la Academia Europea para el Tratamiento Cognitivo-Conductual del Insomnio ha recopilado varias recomendaciones que podrían ayudar a los pacientes. Algunas de ellas serían:

  • Intentar dormir siempre a la misma hora, o al menos acostarse.
  • Evitar los pensamientos que te hacen sentir estresado cuando estás en la cama. 
  • Dormir en un lugar tranquilo y oscuro.
  • Y nunca acostarse después de comer.

Puede que estos consejos sean de utilidad mientras los expertos descubren cómo evitar que el Covid-19 cambie la forma en que dormimos y soñamos. Hasta entonces, procuremos evitar un contagio ahora que el virus ha vuelto.

Referencias:

Sleep disturbances during the COVID-19 pandemic: A systematic review, meta-analysis, and meta-regression https://doi.org/10.1016%2Fj.smrv.2022.101591

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