Las siestas tienen muy mala fama. Muchas personas piensan que dormir 20 o 45  minutos al mediodía no tiene sentido. Otros dicen que es un acto digno de un perezoso. Pero realmente existen muchos beneficios vinculados al hábito de tomar una siesta. 

Este “reinicio”, como muchos lo llaman, no solo nos ayuda a recuperar horas de sueño, también puede ser una forma de refrescarse y recargar energías. Así que, si nunca antes has disfrutado de una buena siesta, aquí te explicamos por qué deberías integrarla en tu rutina

Mejora nuestro rendimiento cognitivo

Adolescente tomando una siesta / Vía Pixabay

Para nadie es un secreto que el cerebro se recupera cuando dormimos. Durante esas horas en las que estamos “desconectados”, las neuronas eliminan la información innecesaria y las toxinas que se crearon durante el día. Es gracias a esto que a la mañana siguiente nuestra mente está más activa y creativa.

Todos estos beneficios aparecen por lo general al dormir de noche, pero también podemos obtenerlos a través de la siesta. 

Una siesta corta, de unos 20 minutos, permite que tu mente descanse sin entrar en las etapas más profundas del sueño. Así que, al despertamos, no sentimos el cuerpo pesado o la típica somnolencia. Por el contrario, estamos más alertas, lo que contribuye a que se activen otras funciones cognitivas como:

  • Y la toma de decisiones. Una vez que procesamos un problema, somos capaces de visualizar diferentes escenarios a futuro para resolverlo. Es por eso que existe la famosa frase “déjame consultarlo con la almohada”. 

Reduce el estrés y cambia el estado de ánimo

Almohadas con emojis / Vía Pixabay

Otro de los beneficios de la siesta está vinculado a la salud mental. El sueño en general ayuda a reducir el estrés y la ansiedad. Esto debido a que ciertas hormonas se activan al momento de dormir para que podamos relajar los músculos, profundizar las respiraciones y reducir la presión. De allí que las personas con insomnio sean más propensas a sufrir ataques de pánico o cambios de humor.

Investigadores aseguran que una siesta diaria de al menos 15 minutos hace que disminuya la presión arterial de quienes han sufrido mucha tensión psicológica durante la mañana. Principalmente porque metabolizamos adenosina, una sustancia que promueve el cansancio y el mal humor. 

Por lo tanto, al dormir una siesta intermedia estamos reduciendo el cortisol, la hormona del estrés, y a su vez mejorando nuestro estado de ánimo.

Aumenta nuestra resistencia física

Mujer corriendo / Vía Pixabay

La debilidad y la fatiga son signos de sueño inadecuado y agotamiento. Sin embargo, eso se puede corregir con una buena siesta. 

Estudios demuestran que las personas se sienten físicamente más fuertes y motivadas para hacer ejercicio después de dormir al menos 20 minutos. Incluso la NASA probó los beneficios de las siestas en los astronautas, y descubrió que ayudaban a reducir ciertos problemas de salud. Por ejemplo:

  • La obesidad, ya que reprime los antojos por carbohidratos azucarados o procesados. 
  • O la aparición de enfermedades cardiovasculares, pues reduce el estrés y la presión arterial.

Entrenarse para obtener los beneficios de una buena siesta

Todos estos beneficios son exclusivos de la siesta, pero no por ello todos pueden obtenerlos. Para sacarle el máximo partido a una siesta, debemos planificarla con cuidado. 

Dormir a ciertas horas puede ser perjudicial para nuestro ciclo de sueño, así como descansar más de 10 horas al día. Pero no te preocupes, aquí te dejamos algunas recomendaciones de la National Sleep Foundation que te ayudarán.

  • Lo ideal son las siestas cortas, por lo que deberías poner una alarma para no dormir más de 20 minutos. Si la siesta es demasiado larga puede causar cansancio o debilidad.
  • La hora ideal para tomar una siesta es generalmente alrededor de la 1:30 o 2 p.m. Esto debido a que tiene menos impacto en el sueño nocturno. Si duermes en la tarde, no verás ninguno de los beneficios de la siesta. 
  • Beber una pequeña cantidad de cafeína antes puede ayudarte a evitar la sensación de aturdimiento al despertarte. Así que considera esta bebida como un complemento.
  • También ten en cuenta el lugar. Recuéstate en un punto tranquilo, fresco y oscuro, sin ningún ruido o distracción. De lo contrario, te despertarás irritado a los pocos minutos.
  • Y finalmente, determina qué tipo de siesta corta te conviene más, la de 15 o la de 20 minutos, y luego practícala para obtener mejores resultados.

Estos tres beneficios de la siesta están a tu alcance, por lo que deberías aprovecharlos al máximo.

Referencias:

The Benefits of Napping https://www.thensf.org/the-benefits-of-napping/ 

The benefits of napping for safety & How quickly can the brain wake-up from sleep? https://ntrs.nasa.gov/api/citations/20190033981/downloads/20190033981.pdf 

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