Vivimos en un mundo que repugna los productos químicos, desde medicamentos hasta alimentos con conservantes. Todos pensamos en mayor o menor medida que lo sintético es nocivo mientras que lo natural es mejor, pero este es solo un gran mito sin fundamento.

Si bien es cierto que una fruta, por ejemplo, es mucho más saludable que un jugo saborizado, eso no significa que la fruta en cuestión sea 100% natural. 

Para empezar, no existe ningún producto orgánico que esté libre de químicos. Cualquier alimento natural está formado por innumerables compuestos. Incluso nuestro cuerpo es química pura, así que no tiene sentido pensar que lo “natural” es bueno, y lo “sintético” es malo.

Es por eso que planeamos desmentir en este artículo algunos de los mitos que giran en torno a esa idea. 

Lo natural no siempre es mejor

Agua potable / Vía Pixabay

El veneno más potente del mundo no se sintetiza en un laboratorio, lo produce de forma natural una bacteria denominada Clotridium botulinum. Nos referimos al arsénico, que se encuentra en la atmósfera terrestre y se emplea como veneno. 

Sin ir más lejos, algo tan natural como el agua potable puede causarnos una intoxicación. Esto debido a la cantidad de bacterias y compuestos que se encuentran en el suelo y son arrastrados por la corriente. 

Este par de ejemplos demuestran que lo natural también puede ser perjudicial para la salud. 

Por supuesto, no todos los productos orgánicos sintetizan químicos nocivos. El plátano, por ejemplo, contiene hexanoato de etilo, ácido palmítico, acetato isoamilo, pentilo y butanoato de etilo, que simplemente le dan a la fruta su sabor y aroma característicos. 

De hecho, los beneficios saludables de estos alimentos provienen de sus químicos y conservantes. Tal es el caso del ácido ascórbico, comúnmente conocido como vitamina C, que se considera un potente antioxidante. 

Pero es importante que veamos que lo 100% natural no siempre es mejor que lo sintético, esa generalización es un mito peligroso.

Lo sintético puede ser saludable

Cubiertos / Vía Pixabay

A menudo lo sintético se asocia a productos venenosos, como los pesticidas o las drogas. Sin embargo, los conservantes también son químicos y unos bastante importantes. 

Existe una tendencia muy generalizada a considerar que los alimentos etiquetados con la frase “sin conservantes” son más saludables. Por ende, cuando vemos un listado de conservantes, inmediatamente catalogamos a ese alimento como algo nocivo. Así funciona la industria alimentaria actualmente, pero muchos conservantes son saludables. 

Como por ejemplo las vitaminas que se usan ampliamente en refrescos, cereales o vegetales enlatados. O también, el ácido cítrico o láctico, que se utilizan como conservantes en repostería o cosmética, debido a sus propiedades antioxidantes.

Por lo tanto, no todo lo químico es perjudicial. Si ese fuera el caso, en ninguna cocina habría algo tan simple como la sal y el azúcar.

Natural vs. sintético

Pareja cocinando / Vía Pixabay

En la industria alimentaria, lo natural siempre parece mejor que lo sintético por culpa de este mito. Pero, como podemos ver, no existe fundamento alguno para tal afirmación. Y esto puede extrapolarse también al ámbito farmacéutico. 

Medicamentos como la codeína o el dextrometorfano, considerados sintéticos por el hecho de ser fármacos, en realidad se extraen del opio. Caso similar al de la aspirina, que es un derivado del ácido salicílico del sauce.

Sin embargo, la mayoría prefiere utilizar otros métodos más “naturales” para aliviar un dolor. Ya sea recurriendo a naturistas o probando recetas caseras con alimentos orgánicos que en realidad contienen los mismos químicos.

Así que, esta tendencia a consumir cierto tipo de productos sobre otros es un gran malentendido. Un producto natural no es mejor que uno sintético pues, haciendo a un lado el mito, ambos poseen químicos. La diferencia está en que el primero los sintetiza en la naturaleza y el segundo en un laboratorio. Pero todo es química. 

Por tal motivo, no deberíamos despreciar ciertos conservantes o medicamentos solo por el hecho de ser sintéticos. Y mucho menos, poner en un pedestal a los productos orgánicos que dicen “libre de…”. Lo ideal para nuestra salud sería encontrar un balance entre ambos.

Referencias:

Natural and synthetic substances related to human health  https://doi.org/10.1351/pac200274101957

Quimiofobia: ¿es mejor natural que sintético? https://theconversation.com/quimiofobia-es-mejor-natural-que-sintetico-196901 

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