Nos enfrentamos a una crisis medioambiental sin precedentes. Debido a la expansión de las industrias y grandes ciudades, cada vez son más las especies que se quedan sin un hábitat en la naturaleza. Pero lugares históricos como el Castillo Howard podrían darle la vuelta a esta crisis que amenaza a la biodiversidad en todo el mundo.

Los investigadores de la Universidad de York han demostrado que muchas casas y atracciones turísticas del siglo XVIII y XIX han sido un refugio para cientos de especies vegetales y animales. 

Cultura y biodiversidad en un mismo lugar 

Mariposa / Vía Pixabay

Michael Stratigos y su equipo analizaron ecosistemas a lo largo y ancho de Reino Unido. En esencia, áreas protegidas como los Parques Nacionales, y Áreas de Excepcional Belleza Natural, que vendrían siendo casas históricas. 

Al hacerlo, dieron con más de 190 lugares históricos que eran clave para la biodiversidad. Entre ellos, Howardian Hills, North York Moors, Yorkshire Dales y Nidderdale.

En cada uno de estos puntos, habitaban especies que estaban prácticamente extintas en los bosques. Por ejemplo, el Parque Duncombe, una región de ciervos que se convirtió en una casa señorial, ahora era un refugio importante a nivel nacional para escarabajos y otros insectos. 

“Las grandes propiedades privadas, como el Castillo Howard, son responsables de gran parte de la biodiversidad más valiosa de Inglaterra».

Michael Stratigos, investigador en la Universidad de York

¿Por qué los lugares históricos esconden biodiversidad?

Búho / Vía Pixabay

Los investigadores concluyeron en su estudio que lugares históricos no solo le dieron forma a la biodiversidad que conocemos hoy, sino que también siguen desempeñando un papel importante en la protección de la naturaleza. Ahora bien, ¿por qué?

Todas estas áreas aparecieron durante los siglos XVIII y XIX, cuando hubo cambios en el uso de la tierra. Durante este periodo, muchos bosques fueron talados para construir viviendas y atracciones con grandes jardines, lo cual favoreció la migración de las especies a estos hábitats. Y años más tarde, cuando fueron declarados lugares históricos, se sometieron a varios regímenes que favorecieron la biodiversidad.

Por ejemplo, el gobierno inglés se encargó de cuidar estos “bosques seminaturales” en las casas de campo de los siglos XVIII y XIX. También cedió el manejo de la naturaleza a los terratenientes, quienes ayudaron a expandir las áreas protegidas.

En definitiva, los lugares históricos actualmente son los únicos puntos en los que se conservan recursos naturales tan indispensables como los árboles o el agua. Allí radica su importancia.

Un nuevo camino para proteger la biodiversidad

Camino a la naturaleza / Vía Pixabay

En la COP15 de Montreal, se prometió la protección del 30 % de la biodiversidad del mundo para 2030. Sin embargo, este objetivo no ha logrado llevarse a cabo. Como prueba de ello, tenemos cientos de casos de tala y quema indiscriminada que perjudican al medioambiente. 

Para cumplir con estas ambiciones, es necesario designar más áreas protegidas. Los investigadores creen que estos lugares históricos podrían ser un buen punto de partida para preservar la biodiversidad, tanto dentro como fuera de Reino Unido.

“Mientras que en otros lugares los bosques se han reducido drásticamente o se han talado por completo, los paisajes históricos en estas áreas brindan la oportunidad de generar diversidad”.

Michael Stratigos

Por lo tanto, estos puntos de interés turístico también podrían ser Áreas Clave para la Biodiversidad (KBA). Después de todo, cultura y naturaleza pueden ir de la mano.

Referencias:

Areas of Outstanding Nineteenth Century Beauty: Historic landscape characterisation analysis of protected areas in England https://doi.org/10.1002/pan3.10424

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