Todo en el ecosistema es alimento o presa. Incluso los virus, los cuales también tendrían su propio depredador llamado «virovore».

El «virovore» es un organismo que come virus. Este es una forma de vida extremófila, lo que significa que puede sobrevivir en condiciones extremas, como la presencia de altas concentraciones de virus. Los virovores se encuentran principalmente en ambientes acuáticos, donde los virus son abundantes.

Los virovoros abserben los componentes químicos de los virus como el ARN y el ADN. Vía iStock.

Estos organismos se alimentan de los virus absorbiendo sus componentes químicos, como el ADN y el ARN, para obtener energía. También pueden usar los virus como una fuente de nutrientes, como los ácidos nucleicos y las proteínas. Esto les permite sobrevivir en ambientes con altas concentraciones de virus. Los virovores también pueden ayudar a controlar la propagación de virus en un ambiente, ya que se alimentan de ellos.

Primer «virovore» descubierto

Un reciente estudio halló el primer «virovore», pequeños protistas que no solo pueden consumir virus, sino que también pueden crecer y dividirse solo con virus para comer.

Durante la investigación, los científicos recolectaron muestras de agua de estanque. Luego aislaron diferentes microbios y agregaron grandes cantidades de clorovirus, un habitante de agua dulce que infecta las algas verdes. Durante los días siguientes, el equipo rastreó el tamaño de la población de los virus y los otros microbios para ver si estos últimos se estaban comiendo a los primeros.

Entonces descubrieron que un microbio en particular parecía estar comiendo los virus: un ciliado conocido como Halteria. En muestras de agua sin otra fuente de alimento, las poblaciones de Halteria crecieron unas 15 veces en dos días. Mientras que los niveles de clorovirus se redujeron 100 veces. En muestras de control sin el virus, Halteria no creció en absoluto.

La Halteria es el primer microorganismo registrado como «virovore», ya que consume solo virus. Créditos: John P. DeLong et al.

En las pruebas de seguimiento, el equipo marcó el ADN del clorovirus con un tinte fluorescente y descubrió que las células Halteria pronto comenzaron a brillar. Esto ayudó a confirmar que Halteria efectivamente estaba consumiendo el virus.

Ahora el «virovoro» puede ocupar su lugar entre los herbívoros, carnívoros y otros, gracias al descubrimiento de la Halteria.

Pero, los investigadores creen que la Halteria no sería la única dentro de los virovoros. Para averiguar si hay más microorganismos que se alimentan de virus, los científicos planean continuar investigando el fenómeno.

Referencias:

The consumption of viruses returns energy to food chains: https://doi.org/10.1073/pnas.2215000120

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