El sentido del olfato suele ser el primero en desaparecer en las personas con COVID-19. También es uno de los sentidos más importantes para los seres humanos. Tal es así que dependemos de él para todo, desde detectar alimentos hasta identificar a amigos y familiares. Hace tiempo que sabemos que la COVID-19 puede afectar al olfato. Pero no estaba claro si se debía a efectos directos sobre el bulbo olfatorio o si era sólo un efecto indirecto sobre la función cerebral. Ahora, un nuevo estudio ha descubierto que, incluso cuando se recupera el olfato tras el tratamiento, se producen cambios en la expresión génica del epitelio olfativo que pueden contribuir a la pérdida persistente del olfato en las personas con COVID prolongada.

Vía iStock.

El sistema inmunitario y la pérdida del olfato en la COVID prolongada

Un estudio reciente realizado por investigadores de la Universidad de California, San Diego, encontró que la pérdida persistente del olfato posterior a la COVID-19 se asocia con la infiltración de células inmunitarias y la expresión génica alterada en el epitelio olfativo.

Los investigadores descubrieron que los pacientes con pérdida persistente del olfato tenían una mayor cantidad de células inmunitarias en el epitelio olfativo. Esto sugiere que el sistema inmunitario podría estar involucrado en la pérdida del olfato.

Además, los investigadores encontraron que el epitelio olfativo de los pacientes con pérdida persistente del olfato tenía una expresión génica alterada.

Un análisis reveló que una infiltración generalizada de células T involucradas en una respuesta inflamatoria en el epitelio olfativo, el tejido de la nariz donde se encuentran las células nerviosas del olfato. Este proceso de inflamación único persistió a pesar de la ausencia de niveles detectables de SARS-CoV-2.

Asimismo, la cantidad de neuronas sensoriales olfativas disminuyó, posiblemente debido al daño del tejido delicado por la inflamación en curso.

Los resultados del estudio, publicados en la revista Science Translational Medicine, sugieren que los cambios en el sistema inmunitario y la expresión génica podrían ser factores importantes en la pérdida del olfato. Por lo tanto, estos hallazgos proporcionan una nueva dirección para el desarrollo de tratamientos para la pérdida del olfato.

Ttratamientos para recuperar el olfato

Los investigadores sugieren que los tratamientos para recuperar el olfato podrían incluir la modulación de los mecanismos inmunitarios y la regulación de los genes involucrados en la función olfativa. Estos tratamientos podrían ayudar a restaurar la función olfativa en aquellos que la han perdido.

Otros tratamientos para alcanzar ese objetivo incluyen la administración de medicamentos para mejorar la función olfativa, así como terapias de rehabilitación para ayudar a los pacientes a aprender a usar su sentido del olfato. Estas terapias podrían incluir ejercicios de olfato, entrenamiento en el reconocimiento de olores y técnicas de relajación para ayudar a los pacientes a relajarse y mejorar su sensibilidad al olfato.

Los pacientes también podrían recibir terapia cognitiva para ayudarles a manejar sus emociones y aceptar su condición. Esta terapia ayuda a los pacientes a desarrollar habilidades para afrontar situaciones estresantes, mejorar la autoestima y la motivación, así como a aprender a controlar sus pensamientos y emociones. También se puede recomendar a los pacientes que asistan a grupos de apoyo para compartir sus experiencias con otros que están pasando por situaciones similares. Esto puede ayudar a los pacientes a sentirse menos solos y a encontrar un sentido de comunidad.

Referencias:

Persistent post–COVID-19 smell loss is associated with immune cell infiltration and altered gene expression in olfactory epithelium: https://doi.org/10.1126/scitranslmed.add0484

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