Todos estamos familiarizados con el vómito, esa sustancia desagradable que sale por nuestra boca cuando comemos algo en mal estado o sufrimos una indigestión. Y si bien es cierto que a nadie le gusta vomitar, somos bastante propensos a hacerlo en los peores momentos. Pero, ¿alguna vez te has preguntado por qué? 

A menudo culpamos a nuestro estómago por no soportar ciertos alimentos, sin embargo, el cerebro es incluso más importante que el intestino cuando vomitamos. Después de todo, es este órgano el que controla nuestras náuseas y arcadas. 

Para demostrarlo, los investigadores del Instituto Nacional de Ciencias Biológicas de Beijing realizaron un breve experimento con ratones.

¿Qué pasa en el cerebro cuando vomitamos?

Los ratones en realidad no vomitan, tienen arcadas. Probablemente porque en comparación con el tamaño de su cuerpo, su esófago es demasiado largo y su fuerza muscular es demasiado débil como para potar. 

Sin embargo, las arcadas utilizan los mismos mecanismos neuronales e intestinales que el vómito. 

Cerebro / Vía Pixabay

Para observar más de cerca este proceso, los investigadores le dieron a los ratones alimento contaminado con una bacteria llamada Staphylococcal Enterotoxin A (SEA). Esta toxina es producida por la Staphylococcus aureus, que suele inducir el vómito en los humanos, por lo que esperaban ver una reacción similar en los roedores. 

Unos minutos después de la ingesta, aparecieron las típicas contracciones musculares en la boca y diafragma que vemos cuando alguien está vomitando. Los investigadores aprovecharon esto para ver el proceso químico detrás del vómito con ayuda de un marcaje fluorescente.

Así descubrieron que el cerebro controla cuando vomitamos. Esto mediante la serotonina, un neurotransmisor relacionado con los estados de ánimo. 

Cuando el intestino detecta una sustancia extraña en los alimentos, como una toxina, libera serotonina. Este neurotransmisor envía un mensaje a lo largo de los nervios vagos, los principales conectores entre el intestino y el cerebro, a células específicas conocidas como neuronas Tac1+DVC.

Las neuronas Tac1+DVC se encuentran en el tronco encefálico del cerebro, y son las que finalmente promueven la contracción de los músculos para expulsar así el contenido en el estómago.

La razón de ser de las náuseas y el vómito

Mujer limpiándose después de voitar / Vía Pixabay

Al ver esta reacción, el equipo descubrió por qué vomitamos: para expulsar bacterias y toxinas.

Por muchos años se pensó que el vómito era simplemente una reacción involuntaria del cuerpo. Sin embargo, este estudio en particular demuestra que el vómito y las náuseas son en realidad un mecanismo de defensa.

«La tos aparece cuando nuestro cuerpo intenta eliminar patógenos como el coronavirus. Entonces, puede que el vómito sea un mecanismo diseñado para expulsar las toxinas de los alimentos. Es emocionante ver cómo el cerebro detecta la existencia de patógenos e inicia respuestas para deshacerse de ellos».

Peng Cao, neurobiólogo en el Instituto Nacional de Ciencias Biológicas de Beijing

Estos hallazgos demuestran que el cerebro desempeña un papel importante cuando vomitamos. Pero también podrían dar paso al desarrollo de mejores medicamentos para evitar las náuseas. 

Los investigadores demostraron que, al desactivar artificialmente las neuronas Tac1+DVC, las arcadas de los ratones disminuyeron. Lo mismo ocurrió cuando bloquearon la producción de serotonina en las células enterocromafinas del intestino. Por lo tanto, estudios futuros podrían utilizar alguna de estas estructuras para evitar ciertos tipos de vómitos. Como por ejemplo, aquel que se produce como efecto secundario de un medicamento

Sin embargo, lo más importante de su investigación es el hecho de que nuestro cerebro usualmente decide cuando vomitamos, porque así es como nos protege de los gérmenes transmitidos por los alimentos.

Referencias:

The gut-to-brain axis for toxin-induced defensive responses https://doi.org/10.1016/j.cell.2022.10.001

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