Por estas fechas, los más románticos suelen traer a casa una pequeña planta de tallos verdes y frutos rojos para robar un par de besos en Nochebuena. Lo que esas personas no saben es que esa planta, conocida como muérdago navideño, es realmente un parásito antipático con los árboles. 

Ese es su feo secreto, así que ten esto en cuenta para el próximo año.

Muérdagos navideños y su vida como parásitos

Descendiente del sándalo, el muérdago se ha diversificado en más de mil especies globales. Los más conocidos son los rojos, que se usan para decorar las puertas, pero también existen ejemplares blancos y amarillos en la naturaleza. 

Muérdago colgado en la sala / Vía Pexels

Los griegos denominaron a esta especie “Phoradendron”, que sería algo así como «ladrón del árbol». Y cabe resaltar que su definición no tenía ningún tinte romántico. Ellos solo estaban describiendo cómo el muérdago se aprovecha de otros.

Mientras que los sándalos comunes hunden sus raíces en las raíces de otros árboles para nutrirse, esta pequeña planta es más agresiva con su anfitrión. Su parasitismo rivaliza con el de algunas bacterias, pues es capaz de extraer la savia de un árbol y, además, robarle luz solar. Todo ello a través de un plan bastante ingenioso. 

El muérdago navideño se infiltra como parásito gracias a una sustancia transparente llamada viscina. Esta se encuentra en sus frutos y es extremadamente pegajosa, por lo que, cuando un pájaro la ingiere, no se metaboliza. En su lugar, pasa al intestino en donde se prepara para la siguiente fase: la defecación. 

Si las heces pegajosas de un pájaro tienen la suerte de aterrizar en un árbol después de comer muérdago, el destino de ese huésped es la muerte. Principalmente porque la viscina se aferra a sus ramas y empieza a hacerlos más susceptibles a insectos y enfermedades.

“Una vez que alcanza el cielo, el muérdago comienza a crecer y producir semillas pegajosas, empaquetadas en sabrosas bayas que son devoradas por pájaros. Hasta 100 bayas produce al día”.

Allison Watkins, horticultora de AgriLife Extension

¿Cuán peligroso es el muérdago navideño?

Para nosotros, el muérdago navideño no es un parásito mortal. Pero no por ello deberíamos tenerlo en casa, pues puede ser tóxico para las personas y las mascotas si se ingiere

Además, la demanda de este “símbolo romántico” puede ser perjudicial para los árboles. 

Esta planta obtiene agua y nutrientes del xilema arbóreo, que lleva esas sustancias a las raíces en las hojas de una planta. Por lo tanto, despoja al árbol de su principal fuente de alimento.

Aunque es poco probable que mate a un árbol saludable, el muérdago puede causar la muerte de sus ramas. Principalmente porque, una vez agotado el xilema, esta planta puede consumir también el floema que transforma la nutrición de un árbol dañado en energía. 

En este sentido, es sándalo que lleva el parasitismo al extremo.

¿Un símbolo romántico o una amenaza?

Pareja bajo el muérdago / Créditos: Cdn

El muérdago navideño es un parásito para los árboles, eso es un hecho. Sin embargo, dándole crédito a la planta, puede ser también un gran anfitrión.

Sus flores son néctar para las abejas y es una planta huésped para las orugas. Además, el follaje denso es una sombra bienvenida para muchas especies animales, especialmente en regiones áridas. Por lo tanto, no es una amenaza para la biodiversidad del planeta. 

De hecho, el muérdago también nos ofrece una forma alegre de conectarnos con los seres queridos en Navidad: a través del robo de besos.

No obstante, quizás sea mejor limitar el uso de esta planta y evitar a toda costa el cultivo en casa. Después de todo, el muérdago navideño podría convertirse también en un parásito de jardín muy poco romántico.

Referencias:

The Enduring Romance of Mistletoe, a Parasite Named After Bird Poop https://www.smithsonianmag.com/science-nature/poop-tree-parasite-mistletoe

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