Los animales también vocalizan antes de gruñir o gemir para que podamos entenderlos. El problema es que muy pocas personas logran diferenciar el ladrido triste de un perro, por ejemplo, de un ladrido feliz. Pero, con un poco más de empatía, todos podríamos distinguir las emociones de los animales: desde el miedo hasta la alegría.

Así lo ha demostrado un nuevo estudio dirigido por la Universidad de Copenhague en Dinamarca. Los investigadores revelaron que las personas empáticas comprenden a los animales un 50% más que una persona promedio. Por lo tanto, pueden distinguir el significado emocional de los sonidos animales.

De sonidos a emociones

Para demostrar su teoría, la Universidad de Copenhague llevó a cabo un experimento con 1.024 participantes de 48 países diferentes. Cada uno completó previamente un cuestionario de empatía basado en el índice de reactividad interpersonal, es decir, en cuatro rasgos fundamentales

  • La tendencia a adoptar los puntos de vista de otras personas.
  • El acto de sentir simpatía por los demás.
  • La sensación de experimentar angustia cuando otros lo necesitan.
  • Y el imaginarse a sí mismos en situaciones ficticias.
Mujer besando a su perro feliz / Vía Pixabay

Luego, los participantes escucharon varias grabaciones de animales domésticos y salvajes. Algunas de estas grabaciones se asociaron con experiencias positivas, como un animal que anticipa la comida o el reencuentro con un amigo, mientras que otras se grabaron cuando el animal estaba asustado, bajo estrés o socialmente aislado.

El objetivo de los investigadores era comprobar si, a través del sonido, las personas con empatía podían distinguir las emociones de los animales, y lo hicieron. En general, los participantes interpretaron correctamente los sonidos de varios animales, desde cabras y cerdos hasta caballos y jabalíes.

Usando la frecuencia cardíaca de los animales domésticos y los movimientos de los animales salvajes para medir su emoción, el equipo determinó que el índice de respuestas correctas fue superior al 50% en su primer intento. 

«Después de hablar sobre los sonidos y el conocimiento que tenemos sobre las vocalizaciones de los animales, los resultados mejoran. En su segundo intento, acertaron más del 70%».

Elodie Briefer, líder del estudio en la Universidad de Copenhague

¿Por qué la empatía nos permite reconocer emociones animales?

Caballos, los principales sujetos de estudio durante el experimento / Vía Pixabay

Los resultados sugieren que la empatía es el primer paso para aprender a identificar las emociones de los animales. Pero, ¿por qué ocurre esto?

Existen dos posibles explicaciones, o al menos eso es lo que afirman los investigadores.

La primera plantea que esto podría deberse a que la excitación emocional es una respuesta al estrés que se conserva a lo largo de la evolución en los mamíferos. Por lo tanto, las personas empáticas, que están más conectadas a esta excitación, pueden distinguir fácilmente las emociones por el tipo de frecuencia acústica que emiten. 

“Mientras más alta es la frecuencia, mayor es el estrés. Parece que todos los mamíferos tenemos un sistema emocional compartido después de todo”.

Elodie Briefer

La segunda sugiere que esto se debe al tiempo compartido con ese animal en cuestión. La empatía que desarrollamos hacia él es tan fuerte que podemos sentir sus emociones animales. 

“Para el experimento usamos también sonidos humanos. Los participantes estaban más sintonizados con los sonidos de otros humanos y animales domésticos. Pero las personas que trabajaban en granjas comprendían mejor a los animales salvajes”.

Elodie Briefer

¿Qué significa todo esto?

Cerdos, otro sujeto de prueba importante / Vía Pixabay

En pocas palabras, la empatía puede ayudarnos a reconocer las emociones de los animales tanto como las emociones humanas. Sin embargo, si no eres empático, puede que necesites pasar más tiempo junto a tu mascota.

La capacidad de entender sus emociones no depende del género o el nivel de educación, sino de cuánto te identifiques con ese animal. Es algo bidireccional, por eso es que ellos pueden distinguir si estamos mal o no solamente escuchando el sonido de nuestra voz.

Referencias: 

Age, empathy, familiarity, domestication and call features enhance human perception of animal emotion expressions https://dx.doi.org/10.1098/rsos.221138

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