Hoy sabemos que la fertilidad femenina alcanza su punto máximo a los 20 años, y luego comienza a disminuir progresivamente hasta la llegada de la menopausia. Pero unos siglos atrás, el envejecimiento reproductivo se consideraba un proceso repentino e inesperado. 

Para los médicos medievales, la fertilidad de la mujer terminaba súbitamente con la menopausia. Por lo tanto, las mujeres solo podían concebir hasta cierta edad. 

Algunos eruditos de la época, como Tomás de Cantimpré, decían en el año 1240 que las mujeres eran fértiles hasta los 50 años. Pero otros incluso afirmaban que esa edad fértil podía llegar hasta los 90 años, en una «vejez» más tardía y menos definida. 

¿Por qué? Simple, porque todo dependía del humor de la mujer. 

El “reloj biológico” que veían los médicos medievales 

La profesora Catherine Rider, de la Universidad de Exeter, examinó recientemente esta disparidad en el envejecimiento reproductivo femenino de la época medieval. Para ello, analizó una serie de textos médicos escritos en el período de 1100 a 1300. En su mayoría, trabajos que fueron usados como referencia para enseñar medicina en las universidades.

Al hacerlo, la profesora notó que para esos médicos medievales la fertilidad de la mujer era amenazada constantemente por problemas humorales o menstruales. 

Útero de la mujer / Vía Pixabay

El el Pantegni, escrito por Constantino el Africano, se establecieron varios factores determinantes para una mujer fértil. Entre ellos, se encontraba la complexión de la persona en cuestión y su estado de ánimo. 

Para él, las mujeres que perdían peso reducían también la fertilidad de su útero, pues no tenían suficiente calor corporal como para “germinar la semilla” de los hombres. Y de igual forma, las mujeres que subían de peso corrían el riesgo de “quemar la semilla” con su calor corporal. 

Además, el humor de la mujer empeoraba con el paso del tiempo, lo que también afectaba a la semilla en el útero que necesitaba germinar en paz.

Por otro lado, en el «Libro de las condiciones de la mujer» de principios del siglo XII, se enfatizó que el final de la menstruación era también el final de la fertilidad. Aunque no exactamente con esas palabras. Por esa época a la menstruación se le llamaba “las flores”, debido a que los árboles no dan frutos sin flores. 

Sin embargo, independientemente del origen de los médicos, en ninguno de los textos medievales se hacía alusión a que la fertilidad de las mujeres terminara a cierta edad. Probablemente porque se trataba de algo repentino para ellos, en lugar de un proceso progresivo antes de la menopausia.

La fertilidad de los hombres medievales vs. la fertilidad de las mujeres 

Manuscritos medievales / Créditos: Sinc

¿Y qué pasaba con el envejecimiento reproductivo masculino? En líneas generales, la fertilidad de las mujeres se consideraba similar a la de los hombres. 

Para los médicos medievales, ambos procesos operaban en paralelo. Sin embargo, había diferencias considerables en los textos antiguos. Mientras que los hombres permanecían fértiles hasta los 70 o 90 años, la fecha estimada de fertilidad en las mujeres no superaba los 50 años. 

Además, el envejecimiento reproductivo masculino no dependía del humor ni de la complexión del hombre en cuestión. 

En el Pantegni de Constantino, los hombres que tenían testículos más fríos no engendraban antes del final de su juventud (iuventutem). Pero después, eran aptos porque su calor natural se fortalecía

Los únicos hombres infértiles en esa época eran tres: los enfermos, los niños y los ancianos. Algo que no se veía en el caso de las mujeres.

Para los médicos medievales, la fertilidad de la mujer era todo un misterio. Pero ellos afirmaban que antes de los 12 años y después de los 50 no eran tiempos «naturales» para la menstruación.

“El tiempo intermedio de la mujer en este mundo es para la concepción, y los períodos posteriores se designan naturalmente como purgaciones”.

Gilbert el inglés

Así que, durante muchos siglos de enseñanza se pensó que la fertilidad de la mujer dependía de su humor y se trataba de un cambio repentino a cierta edad. Probablemente por eso existen tantos tabús en torno al ciclo menstrual y los cambios hormonales femeninos

Referencias:

The medieval biological clock? Gendered reproductive aging in medieval western medicine https://dx.doi.org/10.1016/j.jaging.2022.101071

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