El ciberespacio nos permite estar más comunicados con personas de todo el mundo, sin embargo hay que prestar mucha atención a lo que compartimos y a lo que recibimos. Para proteger nuestros datos y nuestra privacidad, aquí te dejamos tres acciones con las que debes tener cuidado al navegar en internet.

Al compartir información como fotografías, documentos o enlaces estás dejando un historial al que cualquier persona que indague un poco puede acceder y obtener todos tus datos. Igualmente debes tener mucha cautela con lo que recibes, ya que hay muchas estafas en marcha para sacarte información. 

1. Si vas a subir fotos, cuida a dónde las subes y con quiénes las compartes

Una cosa es subir una selfie con amigos o personal en tus redes sociales donde probablemente tienes a amigos, miembros de la familia y compañeros de trabajo. Tu ego te hará compartir la mejor fotografía y apta para todo público con la que puedas presumir de tu vida. 

Otra muy distinta es compartir una fotografía más íntima con un círculo cercano o incluso alguna foto sugerente con algún ligue de Tinder. Cada vez que compartes una imagen con un extraño debes tener mucha precaución de no mostrar algo que pueda ser utilizado en tu contra o que pueda perjudicarte en público. 

Por ello, subir fotos a internet tiene sus riesgos, desde el acoso o stalkeo, pasando por el ciberbullying, la extorsión e incluso tu propia seguridad y la de tus allegados. Si vas a compartir fotografías toma en cuenta estas recomendaciones:

  • Si vas a subir una foto, no des más información de la necesaria como ubicación, personas con las que estás, cómo llegaste o a dónde vas después.
  • Al tomarte una selfie en un lugar público, ten cuidado con el fondo, podría revelar información clave que podría poner en riesgo tu seguridad.
  • En las historias a veces podemos revelar más de lo ideal con respecto a nuestras rutinas. Si salimos de clases, si salimos del trabajo y vamos al gimnasio o visitamos un lugar frecuentemente es una información que solo tú deberías conocer.
  • Evita mostrar nombres de las calles donde estás normalmente.
  • Elimina los metadatos EXIF de las fotografías. Estos indican el tipo de cámara, ubicación y hora de la captura y cualquiera puede acceder a ellas. Para deshabilitarlos elimina el permiso del GPS en la cámara y listo.

Es importante tomar en cuenta que en internet no hay tal cosa como “datos privados”, todo se puede compartir o revelar de cualquier manera. Si no estás dispuesto a aceptar que algo que compartas sea público, es mejor abstenerse de publicarlo.

2. ¿Conoces tu huella digital? La primera impresión es lo que cuenta

Toda nuestra actividad digital queda registrada en Google, todo lo que buscas, páginas a las que accedes, cosas que has escrito o dicho, todo está en las páginas del señor Google. Esto es lo que conocemos como huella digital y es algo que alimentamos de manera pasiva al ingresar a ciertas páginas. 

Al aceptar cookies o dar nuestros datos para obtener algo a cambio estás dando permiso para que rastreen tu día a día en internet. ¿O cómo crees que funcionan los algoritmos que te llevan publicidad segmentada o contenido sobre el que has estado hablando o incluso pensando en los últimos días?

Dentro de estos datos que se van guardando destacan ubicación, dirección IP, historial de visitas, nombres de usuario, teléfono, productos que has comprado, dispositivos que utilizas, con quiénes hablas. Y no solo nosotros generamos estos datos, también todas las personas que han hablado de nosotros, nos han etiquetado, mencionado, etc., eso también alimenta tu huella digital.

Si ya has tomado conciencia de tu huella y quieres saber cómo protegerla, te recomendamos prestar más atención a las políticas de privacidad de todas las páginas a las que accedes, a suscripciones y apps que descargas. Bloquea las cookies de terceros para que no rastreen tu actividad y en redes sociales no permitas que tus datos sean visibles fuera de ellas. 

En el mundo digital la primera búsqueda que aparece es lo que cuenta, así que debes tener más cuidado con que lo que salga sobre ti realmente sea positivo para tu reputación.

3. Protege tus datos bancarios del phishing

Por increíble que parezca, en pleno 2022 el phishing sigue siendo una de las principales —si no la primera— causas de estafas cibernéticas. Muchas personas siguen creyendo en correos o mensajes falsos que piden sus datos bancarios para reclamar algún premio y lo único que ganan es el robo de su dinero.

Nadie se escapa del phishing, es otra de las acciones con las que debes tener cuidado en internet. Puede que las personas mayores sean más vulnerables a estas estafas, pero también muchos jóvenes suelen caer. Para evitar ser víctima de estafadores es esencial estar atentos a cambios de diseño o lenguaje en mensajes de un banco u otra institución.

Muchos bancos ahora te indican que nunca te pedirán que compartas tu contraseña o datos bancarios en sus plataformas. De manera que si encuentras un comportamiento extraño no continúes con la acción y repórtalo de inmediato. En internet no confiar es de sabios.

Protege tus datos y presta atención a las acciones con las que debes tener cuidado en internet

Ahora que ya conoces tres de las acciones con las que debes tener cuidado en internet, sé más consciente de tu comportamiento digital. Cuida con quién compartes fotografías y el tipo de información que brindas a través de ellas. Mantén limpia tu huella digital y protege tus datos y contraseñas de los estafadores y del phishing.

Puedes tener un excelente antivirus y programas de protección a la seguridad digital, pero la realidad es que tú como usuario eres el eslabón más débil. Por ende, eres un blanco fácil de atacar, no se lo hagas sencillo a los acosadores ni estafadores. Protege tu seguridad en internet.

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