La inteligencia humana todavía es un tema polémico en el campo de la neurociencia. Aunque se piensa que todos somos inteligentes por naturaleza, realmente no sabemos de dónde viene esa capacidad o cómo el cerebro la impulsa. 

Durante décadas, los científicos se han volcado en crear hipótesis en torno a la capacidad resolutiva de una persona, un rasgo conocido como inteligencia general. Hoy en día existen alrededor de cinco teorías al respecto, y una de ellas curiosamente sugiere que es posible predecir la inteligencia humana viendo la arquitectura global del cerebro. 

Nos referimos a la «teoría de la neurociencia en red», que postula que la inteligencia se origina en todas las redes neuronales y no en una estructura específica en el cerebro.

Sobre la teoría de la neurociencia en red

Profesor Aron Barbey presentando las predicciones hechas con este enfoenfoque / Créditos: News Illinois

Esta es la teoría de la inteligencia más reciente, creada tras un análisis exhaustivo de los planteamientos clásicos.  

Para comprender nuestras habilidades cognitivas, los neurocientíficos observan la biología de nuestro cerebro: qué sustancias se producen, en dónde se almacena la información, y cómo todo esto nos ayuda a resolver problemas. Es por eso que, históricamente, se piensa que la corteza prefrontal es la responsable de la inteligencia humana. Principalmente porque desempeña un papel clave en procesos cognitivos como la planificación y la toma de decisiones.

No obstante, la teoría de la neurociencia en red plantea lo opuesto. Para uno de sus representantes, Aron Barbey, no existen redes específicas para la inteligencia. Lo que realmente determina sí un humano posee un mayor IQ que otro es la forma en la que todas sus redes neuronales se conectan. 

«Las conexiones fuertes altamente conectadas se establecen cuando aprendemos sobre el mundo y nos volvemos expertos en resolver problemas. Las conexiones débiles tienen menos enlaces neuronales por lo que la resolución de problemas es adaptativa».

Aron Barbey

Si nos guiamos por esta teoría, entonces es posible predecir la inteligencia humana partiendo de algo tan simple como la arquitectura del cerebro. 

Predecir la inteligencia humana con una teoría de redes

Redes neuronales / Créditos: Tendencias 21

Además de plantear la idea, el neurocientífico reclutó a 297 estudiantes universitarios para probar qué tan posible era predecir su inteligencia. 

Para ello, primero le pidió a cada participante que se sometiera a varias pruebas diseñadas para medir sus habilidades resolutivas y su adaptabilidad en varios contextos. En esencia, los típicos test para medir el coeficiente intelectual. 

Y luego, Aron Barbey y su equipo usaron resonancias magnéticas para observar las redes neuronales de los estudiantes en reposo. Tomaron una imagen de la red frontoparietal que permite el control cognitivo, una imagen de la red de atención dorsal que ayuda en la conciencia visual y espacial, y una imagen de la red de prominencia que dirige la atención a los estímulos más relevantes. 

Gracias a esto, ellos pudieron evaluar la inteligencia de los participantes en función de la conectividad de sus redes cerebrales.

“Con esta teoría descubrimos que tener en cuenta las características de todo el cerebro producía predicciones más precisas de la aptitud y adaptabilidad para resolver problemas de una persona».

Aron Barbey

Sus resultados observando la arquitectura del cerebro arrojaron mejores resultados que muchas pruebas IQ enfocadas en regiones cerebrales localizadas. Por lo tanto, la teoría de la neurociencia de redes podría ayudar a predecir la inteligencia humana con mayor precisión. 

Quizás este nuevo enfoque de procesamiento global nos permita resolver algunas dudas importantes, como ¿Cuándo empezamos a ser inteligentes los humanos? ¿Cómo apareció esa capacidad? ¿O qué la hizo surgir?

Referencias: 

Investigating cognitive neuroscience theories of human intelligence: A connectome-based predictive modeling approach https://dx.doi.org/10.1002/hbm.26164

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