Gran parte de las jugadas precisas que realizan los atletas de élite, como los lanzamientos de canasta en el baloncesto, son el resultado de largas horas de sueño. 

Para nadie es un secreto que dormir es algo importantísimo para nuestro rendimiento al día siguiente. Sin embargo, el sueño profundo (no REM) parece beneficiar también a la memoria motora que se encarga de almacenar movimientos y habilidades. Como por ejemplo, la forma de lanzar un balón o de montar correctamente en bicicleta.

Así que la clave para aprender mejores movimientos podría estar en nuestro subconsciente. 

La memoria motora durante el sueño 

Hombre durmiendo / Vía Pixabay

Investigadores de la UC San Francisco han demostrado cómo este tipo de memoria se consolida durante el sueño, cuando el cerebro procesa el aprendizaje del día. 

Resulta ser que, mientras dormimos, ciertas regiones cerebrales califican los movimientos que hicimos con una precisión aterradora. Los intentos fallidos son eliminados de la memoria, mientras que los exitosos prevalecen ya que el cerebro considera que son suficientemente buenos. 

Con “intentos fallidos”, los investigadores se refieren a tiros libres mal hechos o a caídas en bicicleta. Pero en realidad esto puede aplicarse a cualquier tipo de movimiento. 

Por su parte, los “intentos exitosos” vendrían siendo los lanzamientos precisos que realizan jugadores como Steph Curry de los Golden State Warriors.

“Cuando Steph Curry anota un tiro libre, recurre a la memoria motora. Probablemente su cerebro evalúa todos los tiros libres que ha lanzado para eliminar de la memoria todas las acciones excepto aquellas que dieron en el blanco”.

Karunesh Ganguly, profesor de neurología en la UCSF

Al realizar esta selección durante el sueño no REM, nuestro cerebro potencia la memoria motora para que seamos capaces de ejecutar un movimiento más preciso al día siguiente. O al menos eso sugieren los investigadores.

¿Cómo funciona este aprendizaje motriz?

Para observar este proceso más de cerca, los investigadores midieron la actividad cerebral de varios ratones de laboratorio durante su descanso y, al día siguiente, sus respuestas motrices. 

Actividad cerebral de los ratones / Créditos: UCSF

Como resultado, encontraron tres regiones asociadas al sueño que influían en la retención de habilidades y la memoria motora: el hipocampo, la corteza motora, y la corteza prefrontal. Y con ellas, tres procesos secuenciales que realizaba el cerebro en reposo.

  • El primero, conocido como “aprendizaje rápido”, ocurría cuando la corteza prefrontal y el hipocampo se activaban. Durante esta fase, el cerebro de los ratones parecía estar explorando y comparando todos los movimientos creados. 
  • Luego, ocurre un proceso al que llamaron “aprendizaje lento”, cuando la corteza motora se activaba. El cerebro de los ratones en esta fase rechazaba las señales relacionadas con los fracasos aumentando las relacionadas con los éxitos. 
  • Finalmente, a medida que la actividad eléctrica de las regiones se sincronizó, el papel del hipocampo disminuyó almacenando solo las acciones exitosas en lo que llamamos «memoria motora”. 

Después de trece días de estudio, los investigadores comprobaron que los ratones dominaron la capacidad de encontrar comida. 

Pero la memoria motora no es una ciencia perfecta

Tiro en baloncesto / Vía Pixabay

Los hallazgos de este estudio revelan cuán importante es el sueño para la memoria motora, porque nuestros cerebros conscientes tienden a enfocarse en las fallas en lugar de aprender de ellas.

Sin embargo, esto no significa que una persona pueda volverse un atleta profesional solamente durmiendo. La memoria motora ayuda pero no brinda un rendimiento perfecto: lo que gestiona son errores predecibles y éxitos predecibles. Por lo tanto, el cerebro puede accidentalmente aprender movimientos fallidos. 

«Incluso los atletas de élite cometen errores, y eso es lo que hace que el juego sea interesante».

Karunesh Ganguly

Así que podemos usar este hallazgo sobre el sueño y la memoria motora simplemente para entender lo importante que es el descanso al momento de consolidar el trabajo duro hecho durante el día.

Referencias:

Cortical–hippocampal coupling during manifold exploration in motor cortex https://dx.doi.org/10.1038/s41586-022-05533-z

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