Estamos ante un boom de descargas de aplicaciones móviles: a todos nos encanta usarlas, ya que es muy cómodo hacer todo desde nuestro smartphone. Sin embargo, hay algo que no podemos obviar: constantemente debemos salirnos de ellas para poder hacer otra acción. Bien sea para verificar algo que acaban de enviar al correo electrónico o hacer una compra online. Sea lo que sea, siempre debemos usar dos apps al mismo tiempo. Y es que a nadie le gusta pasar por el ‘context switching’, pues es algo que cansa a los usuarios. Esto nos ha llevado a preguntarnos si ya es hora de reinventar las aplicaciones móviles.

¿Cuáles son los problemas y las posibles soluciones que yacen bajo estas interrogantes? ¿Qué podemos hacer para avanzar en este ámbito?

El dilema de reinventar las aplicaciones móviles o sustituirlas por algo distinto

Hoy en día existe una aplicación para todo. Esto, a primera vista, puede parecer un beneficio. Pero cuando lo ves de cerca, te das cuenta que solo apunta a un problema en el ecosistema de las aplicaciones: hay muchas, pero ninguna de ellas hace lo que deseamos que haga por nosotros.

Líderes en la comunidad tecnológica señalan que la aparición de herramientas de bajo código y sin código, junto con un acceso sin precedentes a los datos en la nube , brindan el momento oportuno para volver a imaginar cómo creamos experiencias basadas en aplicaciones.

Esto es así porque las plataformas en la nube se han convertido en un elemento básico en muchas aplicaciones, debido a que contienen grandes cantidades de datos que puedenn actuar como elementos básicos para esta reorientación hacia el desarrollo de aplicaciones. ¿Podría ser esto un nuevo paradigma? ¿Será este el final de las aplicaciones tal como las conocemos?

Los pensamientos divergentes en torno al futuro de las aplicaciones

apps móviles
Vía Unsplash

Encualquier conversación actual sobre el futuro del desarrollo de aplicacione, verás estos dos pensamientos:  

  • La idea de una ‘súper aplicación’ es defendida por muchos. Las personas creen que una aplicación holística debería realizar las actividades de múltiples aplicaciones. Sin embargo, lo más probable es que esto sea construido y administrado por una gran empresa tecnológica.
  • Los entusiastas de Web3, por otro lado, creen que el futuro será un ecosistema de aplicaciones descentralizado. Uno en donde las preferencias de los usuarios, frente a las decisiones de la sala de juntas, impulsarán el mercado. Este mundo pondría más énfasis en la privacidad de los datos e intentaría romper la influencia que Big Tech tiene en el mercado.

Ambos enfoques presentan un razonamiento distinto, pero encierran una verdad ineludible: apuntan a la insatisfacción con el panorama actual de las aplicaciones. Ahora bien, ¿tenemos que elegir entre la pérdida de privacidad frente a una avalancha de nuevas aplicaciones?

El desafío es que es poco probable que las experiencias prediseñadas satisfagan las necesidades imprevistas y la innovación que no se ajusta a los objetivos más amplios de una empresa.

En lugar de depender de las empresas para crear una aplicación que pueda resolver las necesidades de forma parcial, muchos creen que nos estamos moviendo hacia una era más allá de las aplicaciones, donde las personas pueden conectarse directamente con los servicios que necesitan en la nube, sin una aplicación que actúe como un intermediario.

La convergencia de no-code y la nube

El surgimiento de herramientas de low-code y sin código son clave para democratizar el desarrollo para el público en general. La accesibilidad de las herramientas de low-code y sin código le brindan a las personas la oportunidad de expresar sus necesidades a través de la tecnología que han creado. Por otro lado, los equipos de ingeniería también pueden beneficiarse de estas herramientas al crear rápidamente aplicaciones y servicios, sin necesidad de profundizar en muchos detalles técnicos.

Pero ser capaz de crear una herramienta no es suficiente. Para construir una experiencia verdaderamente personalizada, necesitamos datos. Con más de 140.000 millones de descargas de aplicaciones, el uso de nuestra tecnología ha creado una gran cantidad de datos en múltiples aplicaciones. Combinadas, cada aplicación representa un perfil más completo y único de nuestra identidad y preferencias.

¿Por qué es hora de reinventar las aplicaciones?

Así como las aplicaciones tardaron en convertirse en la corriente principal, este enfoque renovado del desarrollo podría cambiar la forma en que las personas interactúan con la tecnología. Todos hemos hecho de la nube una fuente llena de datos para innumerables aplicaciones, gracias a ella podríamos encapsular todos esos datos de manera que mejoren la experiencia de cada usuario individual.

La creación de una arquitectura moldeada por la experiencia del usuario desafía las normas establecidas, pero también indica un camino a seguir que es útil tanto para los equipos de ingeniería como para los usuarios. Hacer que el desarrollo de aplicaciones sea más flexible abre las puertas a nuevos modelos y experiencias que son una victoria significativa para todos los implicados. ¿Tú qué piensas?

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