Después de una buena noche de fiesta, las personas sienten la resaca según ciertos mecanismos psicológicos y biológicos.

En una investigación, investigadores han explorado algunos de los mecanismos biológicos y psicológicos que influyen en nuestra experiencia durante la resaca.

Entre los mecanismos biológicos se encuentra una variación del gen ALDH2. Esta variación hace que las personas experimenten resacas más severas.

Al consumir alcohol, la enzima alcohol deshidrogenasa lo descompone en acetaldehído, una proteína importante para la aparición de los síntomas de la resaca. Sin embargo, la variante del gen ALDH2 limita la descomposición del acetaldehído, lo que lleva a una mayor acumulación de la proteína y, por lo tanto, a mayores síntomas de resaca.

Vía Pexels.

La edad y el sexo también pueden influir en la forma en que se experimenta la resaca. Una encuesta encontró que la gravedad de la resaca disminuye con la edad. También habría diferencias en la gravedad de la resaca entre hombres y mujeres. Estas diferencias de sexo fueron mayores en los bebedores más jóvenes, con hombres jóvenes (de 18 a 25 años) que tendían a reportar resacas más severas en comparación con las bebedoras jóvenes. Sin embargo, no se sabe por qué existen estas diferencias.

Mecanismos psicológicos en la resaca

En cuanto a los factores psicológicos, estarían implicados la ansiedad, la depresión, los niveles de estrés e incluso la personalidad.

Por un lado, varios estudios buscaron una relación entre la resaca y la personalidad. Sin embargo, no hallaron nada.

Pero, lo que sí han encontrado es una relación entre la ansiedad, la depresión y el estrés con resacas más severas. Cada uno de estos estados de ánimo está asociado con un «sesgo negativo»: una tendencia a interpretar el mundo de manera más negativa. Los hallazgos muestran que las resacas también tienden a hacer que las personas interpreten el mundo de manera más negativa. Como resultado, las resacas pueden exacerbar este sesgo negativo, haciendo que algunas personas se sientan peor que otras.

Vía Pexels.

También es posible que la forma en que enfrentamos las situaciones adversas sea la base de la variación en las experiencias de resaca. Las investigaciones muestran que las personas con puntajes altos de catastrofización del dolor informan resacas más severas, lo que sugiere que se están enfocando en sus síntomas negativos y posiblemente amplificándolos.

Por otra parte, otros estudios también han demostrado que las personas que tienden a hacer frente a sus problemas ignorándolos o negándolos tienden a experimentar peores resacas.

En cuanto a cómo lidiar con la resaca, un estudio sugiere seguir una estrategia comúnmente utilizada por los estudiantes para hacer frente a la miseria de una resaca, es decir, «sufrir» juntos y vincularse con sus experiencias. Ello puede ser útil para ayudar a aliviar al menos algunos de los efectos emocionales negativos de una resaca. O bien puedes optar por alternativas sin alcohol la próxima vez que salgas de fiesta.

Referencias:

Bad hangovers? Why genetics, personality and coping mechanisms can make a difference: https://medicalxpress.com/news/2022-12-bad-hangovers-genetics-personality-coping.html

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *