Investigadores de Duke Health y el Durham VA, en Estados Unidos, se han hecho esta pregunta: ¿existe una base genética para los pensamientos y comportamientos suicidas? Tomaron este interrogante como punto de partida para llevar adelante su investigación en la que descubrieron que, efectivamente, habría genes vinculados con un riesgo mayor de pensamientos y comportamientos suicidas. Los hallazgos se incluyen en un artículo de la revista JAMA Psychiatry.

El suicidio es una de las principales causas de muerte en el mundo. Pero, aún se desconoce si existe una base genética para el desarrollo de los pensamientos y comportamientos suicidas (SITB).

Vía iStock.

Para su estudio, los investigadores recurrieron a datos de 633 778 veteranos del ejército estadounidense con y sin SITB. Con esos datos los científicos llevaron a cabo un amplio y diverso metanálisis genómico. Mediante este identificaron que 71,4% de los participantes tenía ascendencia europea. Mientras que el 19,1% era de ascendencia africana, el 8,1% hispana y el 1,3% asiática. Los participantes en el estudio eran principalmente varones, con un 9% de mujeres.

La inscripción en el estudio comenzó en 2011 y continúa. Mientras que los datos se analizaron desde noviembre de 2021 hasta agosto de 2022.

Cuatro genes implicados en los pensamientos y comportamientos suicidas

Dentro de el grupo de veteranos que participaron del estudio lograron identificar 121 211 casos de pensamientos o acciones suicidas gracias a los historiales médicos.

Cuando realizaron un análisis del genoma completo de las muestras de sangre de los participantes, identificaron varios genes que podría ser responsables de los pensamientos y comportamientos suicidas.

En total, destacan cuatro genes que podrían ampliar la comprensión sobre la base genética molecular de SITB. Los genes descubiertos fueron ESR1, DRD2, TRAF3 y DCC.

El gen ESR1 es un receptor de estrógeno, que se ha identificado anteriormente como gen gen causal del TEPT y la depresión, que son factores de riesgo de conductas suicidas entre los veteranos.

Por otra parte, el DRD2 es un receptor de dopamina, y estaría vinculado con intentos de suicidio, esquizofrenia, trastornos del estado de ánimo, TDAH, conductas de riesgo y trastorno por consumo de alcohol.

Vía Pixabay.

Mientras que el DCC está asociado a múltiples afecciones psiquiátricas y es elevado en los cerebros de las personas que mueren por suicidio.

Por último, el TRAF3 está relacionado con el comportamiento antisocial, el consumo de sustancias y el TDAH.

A pesar de los importantes hallazgos, los investigadores creen que se necesita más trabajo para replicar estos hallazgos y determinar si estos genes podrían afectar la atención clínica y de qué manera.

Referencias:

Identification of Novel, Replicable Genetic Risk Loci for Suicidal Thoughts and Behaviors Among US Military Veterans: https://jamanetwork.com/journals/jamapsychiatry/article-abstract/2799487?resultClick=1

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *