En un trabajo publicado en el Journal of Happiness Studies, los investigadores de la Universidad de Química y Tecnología de Praga reflexionan sobre la felicidad, el bienestar y el consumo.

Ellos creen que la unión entre psicología y economía podría contribuir a una mejor comprensión del comportamiento del consumidor.

En su estudio, los investigadores dejan en claro que el poder adquisitivo depende de los ingresos y la riqueza reales. Pero, la voluntad depende de la confianza y las expectativas de los consumidores sobre las condiciones económicas nacionales y personales. Por lo tanto, hay un tinte psicológico en las decisiones de los consumidores.

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Entonces, los investigadores proponen hablar de una confianza del consumidor. Esta ayuda a medir las percepciones de los clientes sobre su situación financiera reciente y futura y el clima económico. La forma de medir estos valores es por medio del Índice de Confianza del Consumidor (ICC). Con este se mide el sentimiento predominante del consumidor, para analizar el consumo privado. Sin embargo, muchos expertos dudan de la eficacia del ICC para analizar y pronosticar fenómenos económicos.

Los investigadores consideran que el poder predictivo de la confianza del consumidor es más evidente durante eventos excepcionales como shocks políticos o económicos, crisis ambientales, etc.

Felicidad y hábitos de consumo

Además, estos investigadores encontraron que el CCI siempre juega un papel positivo y estadísticamente significativo en el desarrollo del consumo. Esto significa que un aumento en el ICC aumenta el crecimiento del consumo total y los gastos en bienes y servicios duraderos y semiduraderos.

Por lo tanto, se puede esperar que la confianza del consumidor influya en el gasto en bienes no duraderos, especialmente durante eventos excepcionales cuando las prioridades de los consumidores se centran en las necesidades básicas. Sin embargo, la incertidumbre de la situación externa puede conducir a compras de pánico y compras excesivas de bienes no duraderos para restaurar la sensación de seguridad mediante la creación de un suministro de alimentos y bebidas para estar preparados para posibles malos tiempos.

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Ante esto, una de las autoras del estudio, la doctora Lenka Mynarikova, da su opinión:

Es importante entender cómo nuestro nivel de felicidad o bienestar general afecta nuestras elecciones en varios aspectos de nuestra vida, incluido el comportamiento de los consumidores. Nuestro estudio contribuye al área de investigación sobre la relación entre varios aspectos del bienestar y consumo agregando la variable de confianza del consumidor, que se considera un factor psicológico importante que afecta el gasto de los consumidores.

Referencias:

The Effect of Consumer Confidence and Subjective Well-being on Consumers’ Spending Behavior: https://link.springer.com/article/10.1007/s10902-022-00603-5

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