Si los ojos son la ventana del alma, los movimientos oculares son la puerta hacia la toma de decisiones. 

Estos espasmos involuntarios, que muchas veces pasan desapercibidos, pueden revelar en tiempo real nuestros pensamientos más profundos. O al menos eso es lo que han observado los investigadores de la Universidad de Colorado en un estudio reciente con 22 participantes y una docena de caminadoras. 

Sus hallazgos muestran que los ojos se mueven más rápido cuando miran hacia la elección de su preferencia. Por lo tanto, en solo unos milisegundos, lo que dura un parpadeo, es posible determinar lo que una persona prefiere y cuánto lo prefiere.

¿Qué nos dicen los movimientos oculares?

Los investigadores descubrieron dos datos importantes sobre los movimientos oculares durante su estudio. Esto luego de que los participantes en las caminadoras eligieron entre dos opciones: una breve caminata por una colina o una caminata más larga en terreno llano.

En primer lugar, notaron que los movimientos oculares eran más rápidos antes y durante la toma de decisiones. Una vez que los participantes eligieron una opción, sus ojos se ralentizaron nuevamente.

Movimientos oculares que observaron

“Mientras consideraban sus opciones, las personas revoloteaban entre los íconos: primero lentamente y luego más rápido”.

Alaa Ahmed, autor principal del estudio

Además, el equipo observó que los participantes que tomaban decisiones apresuradas, quizás los más impulsivos, solían mover los ojos con más fuerza.

«Con el paso del tiempo, ese vigor aumentó y aumentó aún más rápido al ver la opción que finalmente eligieron».

Alaa Ahmed

¿Qué significa esto? En pocas palabras, parece que existe un vínculo entre los movimientos oculares rápidos y la forma en la que nuestro cerebro toma decisiones. Cuando tenemos varias opciones frente a nosotros, nuestros ojos saltan rápidamente de un punto fijo a otro. Así nuestro cerebro logra elegir la opción que prefiere: ¿Perros o gatos? ¿Té o café? Entre otras.

Aunque este proceso de pensamiento también tiene su desventaja, y esa es que todos pueden ver a simple vista por cual opción nos decantamos incluso antes de comunicarla. 

Movimientos oculares sacádicos, ¿un nuevo método de diagnóstico?

Ojos mirando una pantalla / Vía Pixabay

Estos movimientos oculares que delatan nuestras decisiones reciben el nombre de sacádicos. Esto debido a que son desplazamientos rápidos, bruscos y simultáneos de ambos ojos, como un salto o tirón, que apuntan a una mismo punto focal.

Los movimientos oculares sacádicos se han estudiado por años. En los monos, por ejemplo, si estos movimientos se vuelven lentos, entonces eso significa que el animal está sufriendo algún tipo de enfermedad neurológica como el Parkinson o la esquizofrenia. Sin embargo, en los humanos este es todavía un campo no explorado.

Usualmente se usan electrodos en el cerebro para medir cómo los humanos toman decisiones, un proceso invasivo que suele tardar años en ejecutarse. Es por eso que la ciencia todavía no ha determinado los mecanismos detrás de la toma de decisiones

Pero puede que este nuevo hallazgo sobre los movimientos oculares cambie eso ya que, en comparación con los electrodos, es más fácil de medir la toma de decisiones viendo las ventanas del alma.

“Los movimientos sacádicos generalmente tardan solo unas pocas decenas de milisegundos en completarse, lo que los hace más rápidos que un parpadeo promedio”.

Alaa Ahmed

En este sentido, los investigadores aseguran que su hallazgo puede abrir paso a un nuevo método de rastreo. Después de todo, los ojos ya se utilizan para predecir ciertas enfermedades futuras y enviar mensajes al cerebro a través de implantes. Así que, ¿por qué no podríamos utilizarlos para conocer también nuestros pensamientos?

Referencias:

Saccade vigor reflects the rise of decision variables during deliberation https://dx.doi.org/10.1016/j.cub.2022.10.053

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