La tan odiosa grasa subcutánea, la que las mujeres creían su enemiga, termina siendo su aliada en la salud del cerebro.

Como es bien sabido, las mujeres depositan más grasa en lugares como las caderas, los glúteos y la parte posterior de los brazos. A esta grasa se la conoce como grasa subcutánea. Esta se encarga de proteger contra la inflamación del cerebro, que puede provocar problemas como demencia y accidentes cerebrovasculares. Una protección que abarcaría hasta la menopausia.

Por su parte, los hombres son más propensos a depositar grasa alrededor de los órganos principales de su cavidad abdominal, la llamada adiposidad visceral. Este tipo de grasa es mucho más inflamatoria. Por lo tanto, los expone a un riesgo mayor de sufrir problemas vinculados con la inflamación, que van desde un ataque cardíaco hasta un accidente cerebrovascular.

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Los hallazgos de un estudio de la revista Diabetes de la Asociación Estadounidense de Diabetes son revolucionarios y sorprendentes. Mediante un experimento en ratones
machos y hembras, los investigadores de este estudio alcanzaron a comprender un poco más el papel de la grasa subcutánea en la protección del cerebro femenino.

El equipo observó cómo los ratones aumentaban de peso con una dieta rica en grasas. Al mismo tiempo controlaron cómo se inflama el cerebro y observaron los aumentos en la cantidad y la ubicación del tejido graso, así como los niveles de hormonas sexuales y la inflamación cerebral.

Al igual que las mujeres, las hembras obesas tienden a tener más grasa subcutánea y menos grasa visceral que los machos. Por lo tanto, el equipo supuso que los patrones distintivos de grasa podrían ser una razón clave para la protección contra la inflamación que disfrutan las hembras antes de la menopausia.

Protección del cerebro con grasa subcutánea

En los ratones, no encontraron indicadores de inflamación cerebral o resistencia a la insulina, que también aumentan la inflamación y pueden provocar diabetes, hasta que las hembras alcanzaron la menopausia. Luego de esta, los niveled comienzan a cambiar un poco, para parecerse más a los hombres.

Luego compararon el impacto de la dieta rica en grasas, que se sabe que aumenta la inflamación en todo el cuerpo, en ratones de ambos sexos después de una cirugía, similar a la liposucción, para eliminar la grasa subcutánea. No hicieron nada para interferir directamente con los niveles normales de estrógeno, como extirpar los ovarios.

La pérdida de grasa subcutánea aumentó la inflamación del cerebro en las hembras sin cambiar los niveles de estrógeno y otras hormonas sexuales. Es decir, la inflamación del cerebro de las hembras se parecía mucho más a la de los machos.

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Cuando se eliminó la grasa subcutánea de ratones con una dieta baja en grasas a una edad temprana, desarrollaron un poco más de grasa visceral y un poco más de inflamación en la grasa. Pero los investigadores no vieron evidencia de inflamación en el cerebro.

Siempre se pensó que la razón por la que las mujeres tienen mayores reservas de grasa subcutánea es para habilitar suficientes reservas de energía para la reproducción. Pero, con estos hallazgos, se abren nuevos interrogantes. Por ejemplo, preguntas como cuánta grasa se necesita para mantener la fertilidad en comparación con el nivel que afectará el metabolismo femenino. Tal vez en los próximos estudios se alcancen a responder algunas de estas preguntas.

Referencias:

Sex Differences in Adipose Tissue Distribution Determine Susceptibility to Neuroinflammation in Mice With Dietary Obesity: https://dx.doi.org/10.2337/db22-0192

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