¿Juzgas a un perro por su apariencia o por su crianza? Si eres como la mayoría, entonces de seguro piensas que la raza determina la personalidad del perro. Sin embargo, un nuevo estudio ha comprobado que, si bien la raza influye, los dueños también juegan un papel muy importante durante la formación de cachorros juguetones, tranquilos o agresivos. 

Existen alrededor de 350 razas diferentes de perros y muchas de ellas tienen muy mala fama, como es el caso de los imponentes pitbull o los chihuahuas siempre nerviosos. Los científicos del National Institute of Health analizaron a estos dos perros y a otros 4000 más para identificar algún gen asociado con comportamientos típicos de su raza. Y ciertamente encontraron lo que estaban buscando.

Sus hallazgos sugieren que la raza influye en muchos aspectos de la personalidad única de un perro. Como por ejemplo, como la tendencia de los terriers a atrapar y matar presas, o el control que tienen los perros pastores sobre los rebaños. 

No obstante, estos comportamientos aprendidos a través de los genes son solo una pequeña parte de su carácter. El resto de aptitudes, como la tolerancia o el apego físico, dependen exclusivamente de su crianza. Así que también puedes tener un pitbull cariñoso o un chihuahua valiente, te explicamos por qué.

¿Qué tanto influye la raza en la personalidad de tu perro?

Tabla con los pincipales linajes genéticos de los perros / Créditos: Cell

Los investigadores analizaron el ADN de más de 200 razas de perros a las que clasificaron en diez linajes genéticos, siendo los más importantes los terriers, pastores, retrievers, lebreles, sabuesos o spaniels.

Cada uno de los perros dentro de estos linajes no están estrechamente relacionados. En realidad, fueron clasificados de tal forma tomando en cuenta algún rasgo en común, como el olfato o el pastoreo.

A partir de allí, los investigadores descubrieron que cada linaje de razas heredaba un rasgo de la personalidad de los perros predecesores. 

Por ejemplo, los border collies que se usan para el pastoreo heredan el miedo a los estímulos ambientales: los ruidos fuertes, los vehículos o el viento. Esto debido a un gen llamado EPHA5, que se ha asociado con el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) en humanos.  

Los Jack terriers por su parte heredan el don depredador de su raza. Por lo tanto, son capaces de capturar presas en el aire o debajo de la tierra, al igual que los beagles. 

Sin embargo, el equipo comprobó que ninguno de los genes influía directamente en la personalidad del perro. Por ende, no podía utilizarse la raza para determinar si un border collie sería solitario o un terrier cazador. 

“Aunque el linaje de un perro influye en el comportamiento, probablemente no sea el más importante”.

Emily Dutrow, investigadora en el National Institute of Health
Todos los genes que detectaron en los linajes ( y que afectan la personalidad de los perros) / Créditos: Cell

El rol de los dueños en la personalidad del perro

Aquí es donde entran los dueños y la crianza del perro. Los investigadores creen que el comportamiento del dueño puede pasar al perro, al igual que sus hábitos y gustos. 

Las razas modernas parecen más influenciadas por factores ambientales, como la crianza o el aprendizaje, que por la genética. La raza en realidad no determina la personalidad del perro, solo su apariencia y ciertos rasgos que existían en los perros antes de que se desarrollaran todas las razas actuales.

En este sentido, el entrenamiento es esencial para crear buenos ciudadanos caninos sin importar la raza o el origen.

Los investigadores consideran que los dueños pueden modelar el comportamiento de sus perros los primeros dos años de vida. Esto mediante una exposición temprana a los estímulos que queremos que acepten cuando crezcan, ya sean niños, vehículos, otros animales, deportes, viajes o muestras de afecto. 

Es por eso que hoy en día prácticamente cualquier raza puede volverse un perro guía.

“Así como los niños y adolescentes humanos necesitan orientación para aprender a tomar buenas decisiones, nuestros perros necesitan la misma orientación desde la adolescencia hasta la edad adulta”.

Emily Dutrow

Entonces, ¿dueños o razas?

Un perro siendo la viva imagen de su dueño / Créditos: Infobae

Como podemos ver, realmente no existe una respuesta correcta para esta pregunta. Tanto la raza como la crianza del dueño pueden influir en la personalidad de un perro. La diferencia aquí está en el cómo:

  • Los genes heredados de la raza desatan los comportamientos milenarios que ayudaron a sus ancestros a hacer su trabajo. 
  • Mientras que los comportamientos aprendidos por los dueños determinan su carácter social y ciertos hábitos en casa.

Así que deberías tomar ambos factores en cuenta al momento de elegir un cachorro.  ¿Cómo? Pues apostando por una raza que se adapte a tu estilo de vida, y luego dedicando todo tu tiempo y esfuerzo a su crianza. 

Referencias:

Domestic dog lineages reveal genetic drivers of behavioral diversification https://doi.org/10.1016/j.cell.2022.11.003 

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