El TDAH puede ser un factor de riesgo para la enfermedad de Alzheimer. Los investigadores de la Universidad de Pittsburgh han confirmado que una predisposición genética a este trastorno infantil impulsa el deterioro cognitivo en la vejez. Por lo tanto, aquellos con déficit de atención tienen más probabilidades de desarrollar el tipo de demencia más común: la de aparición tardía.

Desde que se empezaron a utilizar fármacos para el TDAH en pacientes con Alzheimer, diversos estudios han insinuado que existe una relación entre ambas patologías. Sin embargo, esta es la primera vez que se comprueba tal hipótesis.

El estudio muestra el impacto que tiene el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad en el cerebro y cómo puede ocasionar afecciones neurodegenerativas. Pero también revela algo sorprendente que muchos especialistas sospechaban: el TDAH no se supera al llegar a la edad adulta. 

El TDAH como factor de riesgo 

Niño con TDAH / Vía Pixabay

Durante mucho tiempo se consideró que el TDAH era una enfermedad infantil. Esto debido a que los síntomas más evidentes, como la confusión o la inquietud, desaparecían en la edad adulta. 

No obstante, los investigadores han descubierto que, en los adultos, el TDAH puede ser más sutil, y como tal, mucho más difícil de diagnosticar. De allí viene este extraño vínculo entre el TDAH y un mayor riesgo de Alzheimer tardío.

Como muchos otros trastornos, el TDAH tiene un componente genético. Aparece por una combinación de pequeños cambios en genes como el LPHN3, que codifica la proteína latrofilina 3 asociada a la formación de conexiones sinápticas en el cerebro.

Estos cambios diagnosticados en la infancia pueden persistir hasta una edad avanzada, causando deficiencias cognitivas. 

Predecir el Alzheimer con el déficit de atención

Los investigadores analizaron los datos de 212 adultos sin problemas cognitivos, o enfermedades como el Alzheimer, con una herramienta llamada “ADHD polygenic risk score”. Con este aparato se mide la probabilidad genética de desarrollar TDAH y se registran los cambios genómicos con el paso del tiempo.

Calculando el ADHD-PRS individual de cada paciente y emparejándolo con los signos de la demencia, el equipo comprobó que, mientras mayor es la predisposición al TDAH, mayor es el riesgo de Alzheimer.  

Vía Pixabay

“Un ADHD-PRS más alto puede predecir el deterioro cognitivo posterior. También el desarrollo de la fisiopatología cerebral del Alzheimer en ancianos que, hasta entonces, no presentaban deterioro cognitivo”.

Tharick Pascoal, profesor en la Universidad de Pittsburg 

Así que, en teoría, sería posible predecir el Alzheimer usando al TDAH como un biomarcador. 

Sin embargo, los investigadores necesitan analizar el tema por varias décadas para llegar a una respuesta definitiva. Esto dado a que nadie ha estudiado nunca el daño cognitivo que produce el déficit de atención con el paso del tiempo. Por lo tanto, ellos deben reunir pacientes con TDAH infantil para poder seguirlos durante 6 o 7 años más y así evaluar:

  • Las secuencias genómicas en su ADN.
  • Y los niveles de amiloide y tau, las proteínas causantes de la demencia.

Si llega a comprobarse este vínculo en más participantes, puede que intervenciones para corregir el TDAH influyan en el riesgo de enfermedad de Alzheimer en el futuro. Y con ello, sea mucho más fácil evitar el peor síntoma de todos: la pérdida parcial o total de la memoria.

Referencias:

Genetic risk for attention-deficit/hyperactivity disorder predicts cognitive decline and development of Alzheimer’s disease https://doi.org/10.1038/s41380-022-01867-2

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