Un estudio internacional publicado en la revista Gut evidencia que adoptar un estilo de vida saludable previene hasta el 60% de los casos de enfermedad inflamatoria intestinal (EII), que incluye afecciones como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa.

Mediante estos resultados, los autores confirman que los cambios en el estilo de vida son una buena forma de prevención. En especial en personas con riesgo de padecer estas afecciones,

En otros estudios, se ha vinculado el riesgo de EII con varios factores del estilo de vida. Sin embargo, no estaba claro si el cambio del estilo de vida hacia uno más saludable podía reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad en primer lugar.

Vía Pexels.

Mediante una indagación exhaustiva en los datos de los participantes en el Nurses’ Health Study (NHS), el NHSII y el Health Professionals Follow-up Study (HPFS), los investigadores buscaron respuestas.

Para realizar una estimación de los casos de EII que podrían haberse evitado, los investigadores crearon puntuaciones de riesgo modificables (MRS) para cada participante. Estas estaban basadas en los factores de riesgo modificables para EII. Es decir, factores como el peso (IMC), el tabaquismo, el uso de antiinflamatorios no esteroideos. También la actividad física y la ingesta diaria de fruta, fibra, verduras, ácidos grasos poliinsaturados (AGPI) y carne roja.

Luego, realizaron cálculos sobre los casos evitables y si los pacientes adoptaron o mantuvieron un estilo de vida saludable en general.

Prevenir la enfermedad inflamatoria intestinal

Durante el periodo de seguimiento, se notificaron 346 casos de enfermedad de Crohn y 456 casos de colitis ulcerosa. Con base en las puntuaciones del MRS, los investigadores estimaron que un MRS bajo podría haber evitado el 43% y el 44,5% de los casos de enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa. Mientras que mantener un estilo de vida saludable podría haber evitado el 61% de los casos de enfermedad de Crohn y el 42% de los de colitis ulcerosa.

Ante estos resultados, los investigadores concluyen:

Un supuesto clave de nuestros hallazgos es que la relación entre los factores del estilo de vida y el desarrollo de la EII es causal. Aunque esto aún no se ha establecido, varias líneas de evidencia apoyan el papel crítico de los factores ambientales y de estilo de vida en el desarrollo de la EII.

Por lo tanto, suponen que con modificar el estilo de vida se puede prevenir la enfermedad, especialmente en los grupos de alto riesgo. En este grupo están los familiares de primer grado de los pacientes con EII, que tienen un riesgo estimado del 2% al 17% de desarrollar la enfermedad a lo largo de su vida.

Referencias:

Lifestyle factors for the prevention of inflammatory bowel disease: https://gut.bmj.com/content/early/2022/11/28/gutjnl-2022-328174

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