Aunque los anestesiólogos saben cómo calcular la cantidad de sedante que necesita cada paciente durante una cirugía, lo ideal sería reducir poco a poco el uso de esta peligrosa sustancia. En este sentido, los dispositivos de realidad virtual podrían ser un buen complemento para la anestesia. 

Científicos del Centro Médico Beth Israel Deaconess (BIDMC) han confirmado que sumergir a pacientes quirúrgicos en una experiencia inmersiva es algo altamente beneficioso. Esto debido a que los videojuegos VR distraen su mente del dolor y el miedo que les produce la cirugía. Los dos factores que muchas veces motivan el uso excesivo de sedantes como el propofol. 

Por lo tanto, podríamos decir que las gafas y auriculares VR son un tipo de anestesia natural para el cerebro.

La realidad virtual en las cirugías

El uso de la realidad virtual en áreas de la medicina no es nuevo. En los últimos años se ha podido comprobar su utilidad para tratar afecciones relacionadas con la salud mental como ansiedad, depresión o incluso trastornos de la alimentación. Por no mencionar que también es un gran mecanismo para acelerar la rehabilitación de los pacientes con problemas de movilidad. Sin embargo, esta es la primera vez que se plantea su uso como sedante.

Los científicos del BIDMC comprobaron cómo la realidad virtual puede reducir la cantidad de anestesia que se suministra a los pacientes en una cirugía de túnel carpiano. Un síndrome que afecta al nervio mediano de la mano y ocasiona dolor y hormigueo.

En su estudio participaron 34 personas adultas entre hombres y mujeres. 17 participantes utilizaron dispositivos de realidad virtual durante la cirugía, mientras que los demás siguieron el método tradicional con anestesia.

Aunque ambos grupos estuvieron relajados durante el procedimiento, el equipo notó algo curioso en los participantes que usaban VR.

  • De los 17 que usaron realidad virtual, solo 4 necesitaron una dosis adicional de anestesia, mientras que en el otro grupo todos la necesitaron.
  • La cantidad de anestesia que usaron fue de 125,3 miligramos por hora, en comparación con un promedio de 750,6 miligramos por hora del resto.
  • Además, los participantes que usaron VR abandonaron 15 minutos antes la unidad de recuperación postoperatoria.

Beneficios del VR como anestesia

Cada paciente podía elegir el escenario virtual que más le gustara / Vía Pixabay

Al analizar estos resultados, los científicos descubrieron que los dispositivos de realidad virtual podrían ser complementos vitales para reducir el uso de la anestesia. Esto debido a que, a través de entornos inmersivos e imágenes visuales, permiten que el paciente se relaje durante la cirugía. 

«La sedación intraoperatoria puede tener efectos secundarios: provocar presión arterial, respiración lenta. Si la VR puede tener un efecto similar sin los efectos secundarios asociados, deberíamos usarla». 

En este sentido, la realidad virtual puede ayudar a reducir, con videojuegos, los desafíos más comunes en una cirugía, que son:

  • La ansiedad que sienten los pacientes al entrar en la sala de operaciones y recibir anestesia.
  • El dolor constante durante la cirugía.
  • Y los efectos secundarios del uso excesivo de sedantes, como son las parálisis musculares.

Los investigadores también esperan que su estudio impulse el uso de dispositivos VR en partos por cesárea, operaciones de corazón y también en el período postoperatorio, para reducir el dolor crónico. Así que puede que algunos años salgamos del quirófano con un par de cascos de realidad virtual y no con una bolsa de anestesia.

Referencias:

Virtual reality immersion compared to monitored anesthesia care for hand surgery: A randomized controlled trials https://dx.doi.org/10.1371/journal.pone.0272030

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