Varios estudios se han interesado en averiguar por qué el duelo por una mascota es tan difícil de sobrellevar.

Un motivo por demás importante es la enorme conexión que se produce entre los dueños y sus mascotas. Estas conexiones pueden ser tan emocionales como las que compartimos con otros humanos.

Es por ello que también se habla de un tipo especial de apego entre humanos y mascotas. El apego entre los humanos se experimenta cuando consideramos a otra persona como una fuente confiable de consuelo. Por lo tanto, tendemos a buscarla cuando estamos angustiados. O sentimos placer en su presencia y la extrañamos cuando está lejos de nosotros. Un apego con características similares también se daría en nuestras relaciones con las mascotas, según una investigación.

Pero, no todos los dueños de mascotas desarrollan vínculos íntimos con sus mascotas. Las más propensas a crear este tipo de vínculo son las personas mayores aisladas, personas que han perdido la confianza en los humanos y personas que dependen de animales de asistencia. Son estas personas las que tienden a lamentar y sentir aún más la pérdida de sus mascotas.

Vía iStock.

Cuando una mascota se marcha…

Ciertos estudios se han enfocado en indagar cómo sobrellevan algunas personas la pérdida de una mascota por la eutanasia. Estas investigaciones han encontrado distintas reacciones, una de ellas es la culpa por la decisión de sacrificar a un animal querido. Para ellas, el duelo podría volverse aún más difícil.

En otras personas que debieron sacrificar a su mascota la reacción fue diferente. La eutanasia les da a las personas la oportunidad de prepararse para la muerte de un animal querido. Tal es así que tienen la posibilidad de despedirse y planificar momentos finales para expresar amor y respeto, o simplemente dar su último adiós.

Estas personas consideran que tomaron la decisión correcta al sacrificar a su mascota, dándole una muerte más honorable que minimizara el sufrimiento.

Por otra parte, otros estudios sobre eutanasia revelan que muchas personas que decidieron sacrificar a sus mascotas «se sentían como asesinos». Gran parte de ellas se sintieron culpables mientras que otras experimentaron sentimientos suicidas después de dar su consentimiento para que se sacrificara a su animal. Estos estudios encontraron que las creencias culturales, la naturaleza e intensidad de su relación, los estilos de apego y la personalidad influyen en la experiencia de las personas con la eutanasia de mascotas.

Vía iStock.

Perder a una mascota, un duelo incomprendido

Cuando una mascota muere, ya sea por eutanasia o por otras razones, el dueño puede o no vivir su duelo. Por lo general, la pérdida de una mascota es menos aceptable socialmente. Esto abre paso al duelo privado de derechos, pues la sociedad no aprecia o ignora por completo este tipo de pérdidas. Como resultado, las personas niegan su propio dolor porque una parte de ellas siente que es vergonzoso.

Una investigación sugiere que el duelo privado de sus derechos hace que resulte más difícil encontrar consuelo, crecimiento postraumático y curación después de la muerte de una mascota. Este tipo de duelo privado restringe la expresión emocional de una manera que hace que sea más difícil de procesar.

Referencias:

Grieving the loss of a pet: A qualitative systematic review: https://doi.org/10.1080/07481187.2021.1901799

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *