Muchas personas podrían estar padeciendo un trastorno alimentario llamado trastorno por atracón y desconocerlo totalmente. Este es un trastorno grave que se caracteriza por el consumo de grandes cantidades de alimentos que viene acompañado por una sensación de sentirse fuera de control.

El trastorno por atracón es más común de lo que se piensa pues afecta cerca del 2,3 % de las personas en todo el mundo. Sin embargo, a pesar de lo común que es, muchas personas aún no saben que existe la condición. Es probable que muchas personas con trastorno por atracón ni siquiera se dan cuenta de que lo tienen. Por lo tanto, recién reciben un diagnóstico más adelante en la vida, alrededor de los 30 o 40 años.

¿Cómo sé que tengo este trastorno?

Algunas maneras de darse cuenta que se tiene un trastorno por atracón es la sensación de sentirse fuera de control cada vez que se come en exceso ocasionalmente o emocionalmente. También si estas acciones interfieren con la vida diaria.

Además, se puede saber si se tiene el trastorno alimentario por atracón si aparecen algunos de los siguientes signos:

  • Comer hasta sentirse incómodamente lleno.
  • Comer grandes cantidades de alimentos, incluso cuando no tiene hambre.
  • Comer más rápido de lo normal.
  • Sentimientos de disgusto, mal humor o culpa después de comer.
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Los síntomas del trastorno por atracón generalmente se desencadenan por eventos o emociones negativas, como sentirse aburrido, triste o ansioso, o desencadenantes fisiológicos, como tener hambre.

Otros signos reveladores de la existencia de un trastorno por atracón son los cambios en el comportamiento alimentario (como comprar mucha comida o comer incluso si no tiene hambre) y pasar mucho tiempo pensando en la comida.

Es importante detectar el trastorno a tiempo, ya que puede provocar una variedad de problemas de salud, como obesidad, diabetes tipo 2 y colesterol alto, trastornos del estado de ánimo, como depresión o ansiedad.

¿Hay formas de tratar el trastorno por atracón?

Por fortuna, esta es una condición altamente tratable. En la mayoría de los casos, los tratamientos psicológicos, como la terapia cognitiva, ayudan a comprender los factores que desencadenan los atracones. Por medio de la terapia también se pueden aprender hábitos alimenticios más saludables y mecanismos de afrontamiento.

Los tratamientos psicológicos ayudan tanto para dejar de comer compulsivamente como para mejorar los síntomas de otras afecciones de salud mental que puedan tener, como la depresión.

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Por otra parte, los tratamientos farmacológicos como los antidepresivos son útiles para reducir los atracones. Sin embargo, conllevan un riesgo de efectos adversos, como dolores de cabeza, insomnio, náuseas y fatiga. Además, suelen ser menos efectivos que la terapia psicológica.

Para superar los atracones es indispensable aprender a cambiar la relación con la comida, intentando priorizar el tiempo para comer y planificar las comidas.

Si crees que puede tener un problema con los atracones, habla con tu médico de cabecera lo antes posible para que pueda derivarte a un especialista. Si conoces a alguien que podría tener un problema con los atracones, anímalo a buscar apoyo.

Referencias:

Binge-Eating Is a Serious Disorder, But Many Don’t Even Realize They Have It: https://www.sciencealert.com/binge-eating-is-a-serious-disorder-but-many-dont-even-realize-they-have-it

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