Después del arroz y el trigo, la papa es el tercer alimento más importante del mundo. Sin embargo, cada vez son más las personas que rechazan este humilde tubérculo en busca de otras opciones saludables. Ello debido a que se cree que las papas aumentan la probabilidad de desarrollar diabetes tipo 2.

Al tratarse de alimentos ricos en hidratos de carbono, cuya descomposición origina glucosa, es normal pensar que cuánto menos se consuma mejor será nuestro nivel de glucemia. Pero las papas son la excepción a esa regla.

Si bien es posible que las papas no tengan los mismos beneficios que otras verduras o frutas, eso no significa que sean malas para las personas con diabetes tipo 2. Un par de investigadores de la Universidad Edith Cowan (ECU) demostraron que estos nobles tubérculos merecen una mejor fama, pues no afectan la respuesta glucémica del organismo. Por el contrario, aportan nutrientes clave con relativamente pocas calorías, lo cual es esencial para los diabéticos tipo 2.

Así que este mito sobre las papas y la diabetes tipo 2 es falso. 

La verdad sobre la mala fama de las papas 

Medidior glucémico al lado de las papas fritas / Créditos: Soy vida

El problema aquí somos nosotros, no las nobles papas. Todos los problemas de salud asociados a estos tubérculos en realidad se deben a la forma en la que los cocinamos. 

No podemos esperar que unas papas fritas sean buenas para el corazón cuando ninguna fritura, ni siquiera vegetal, lo es. Pero las papas cocidas son otra historia.

Los investigadores estudiaron por varios meses los hábitos alimenticios de 54.000 personas en Dinamarca, lugar en donde se consumen papas preparadas de muchas maneras diferentes. Al hacerlo, notaron que los patrones dietéticos de los consumidores eran la clave detrás de la mala fama de las papas.

“Cuando separamos las papas hervidas del puré de papas y las frituras, las papas ya no se asociaron con un mayor riesgo de diabetes tipo 2”.

Pratik Pokharel, investigadore en el ECU

Sus resultados sugieren que las papas cocidas pueden ser un sustituto saludable para el arroz blanco o la pasta, ambos productos que definitivamente no deben consumir los diabéticos. Incluso el puré de papas, si no se le agrega mantequilla o crema, es una buena opción. Esto debido a todos los micronutrientes y minerales que posee, entre ellos:

  • Vitaminas C, B6, B3 y B9, todas ellas indispensables para el metabolismo.
  • Altos niveles de antioxidantes que retrasan daños en las células.
  • Ácido fólico y hierro, lo que estimula la producción de glóbulos rojos.

¿Se deberían incluir en la dieta de las personas con diabetes tipo 2?

Papas cocidas con aliño / Vía Pixabay

Absolutamente. Si bien las papas no pueden prevenir la aparición de la diabetes tipo 2, tampoco son malas si se preparan de manera saludable. Por tal motivo, los investigadores de la ECU sugieren que las personas prediabéticas aumenten el consumo de papa diario. Eso sí, siempre y cuando no incluyan algunos de los extras poco saludables, como la mantequilla, la crema y el aceite.

Lo ideal sería mezclar estos humildes tubérculos con otras verduras de hoja verde como la espinaca, la lechuga o el brócoli. Así los beneficios dietéticos serán mayores y la persona estará satisfecha con un solo plato.

«La gente habla de que los carbohidratos son malos, pero se trata más del tipo de carbohidratos que consume. En comparación con algo como el arroz blanco, las papas hervidas son carbohidratos de calidad”.

Dra. Nicola Bondonno del ECU

Ahora que ya sabes la verdad, no te dejes engañar por la mala fama de las papas. No necesitas sacrificar este alimento para tener una alimentación saludable.

Referencias:

Vegetable, but not potato, intakes are associated with a lower risk of type 2 diabetes in the Danish Diet https://dx.doi.org/10.2337/dc22-0974 

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