Ante la inacción de la ONU, muchas fábricas han estado gestando iniciativas para reducir las emisiones industriales sin tener que detener la producción. En China, por ejemplo, están empezando a convertir los gases de efecto invernadero en productos como botellas de plástico o ropa deportiva. 

Tres compañías de la región han adquirido un líquido beige burbujeante que les permite fabricar etanol a partir de moléculas contaminantes. Este es el elemento químico que se usa para casi todos los procesos industriales, desde la fabricación de plástico hasta textiles. 

La mezcla beige fue creada por LanzaTech, un famoso laboratorio especializado en el reciclaje de carbono, y dentro de ella hay miles de millones de bacterias hambrientas. 

Hace un par de años, los científicos de LanzaTech descubrieron que algunos microorganismos en las heces de los conejos podían alimentarse del aire contaminado. Y como respuesta a la crisis climática, desarrollaron una mezcla comercial para las fábricas. 

Así que puede que este sea el primer paso hacia un sistema de reciclaje para los gases de efecto invernadero que se quedan en la atmósfera.

¿Cómo se pueden convertir los gases contaminantes en productos útiles?

Prendas de ropa hechas de CO2 / Vía Pexels

La respuesta está en las bacterias hambrientas. Estos microorganismos son capaces de ingerir CO2, monóxido de carbono e hidrógeno en un proceso extremadamente flexible. El laboratorio lo que hizo fue optimizar este proceso natural para producir etanol (C₂H₆O) en grandes cantidades.  

Estas bacterias se envían en forma de polvo liofilizado a las fábricas. Así, al introducirlas en grandes tinas con un compuesto a base del agua, se activan y empiezan a cosechar esta materia prima. 

«Quien hubiera pensado que 14 años después de descubrir este microorganismo tendríamos un vestido de cóctel hecho con emisiones de acero».

Zara Summers, vicepresidenta científica de LanzaTech

Los clientes actuales de LanzaTech en China son una planta siderúrgica y dos plantas de ferroaleaciones. Aunque ya se están construyendo en Bélgica y en India otras fábricas para convertir gases de efecto invernadero en productos de consumo. 

Cada vez más cerca de un cambio sostenible en la industria

Esta mezcla de bacterias hambrientas no es el único invento de LanzaTech. Desde hace un par de años, el laboratorio ha mantenido 200.000 toneladas métricas de dióxido de carbono fuera de la atmósfera. Además, ha logrado producir 50 millones de galones de etanol.

Muchos de los productos que vemos hoy en Zara, en realidad están hechos de poliéster y un 20% de gas capturado por LanzaTech. Su tecnología usa bacterias como catalizadores moleculares, por lo que no consume prácticamente energía. En este sentido, es un sistema que podría ahorrarle millones de dólares a las fábricas.

«Podemos tomar basura, podemos tomar biomasa, podemos tomar gas de una planta industrial y hacer productos útiles».

Zara Summers

Sin embargo, para poder hacer un cambio real en la industria, este laboratorio necesita comercializar bacterias que produzcan químicos distintos al etanol. Como por ejemplo, el etileno que se usa para crear el combustible de los aviones o el cemento con el que se construyen edificios.

Así que, convertir los gases de efecto invernadero en productos del día a día es solo el primer paso en esta lucha por la descarbonización del planeta

Referencias:

Bacteria upcycle carbon waste into valuable chemicals https://www.sciencedaily.com/releases/2022/02/220221115409.htm

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