Un estudio desarrollado por investigadores europeos y publicado en la revista mBio muestra que los antibióticos tendrían efectos inesperados en la microbiota intestinal.

Durante la investigación, comprobaron que los tratamientos con antibióticos alteran el equilibrio de las bacterias beneficiosas y perjudiciales en el intestino de una persona. Pero el hallazgo que más sorprende a los investigadores es que esa alteración puede provocar el crecimiento excesivo de hongos en la micobiota intestinal, incluida la Candida albicans.

En concreto, el equipo ha descubierto que un antibiótico betalactámico común provoca cambios significativos en la C. albicans de los pacientes. Algo novedoso de este estudio fue encontrar que los efectos del antibiótico eran diferentes en todos los pacientes. Pero, más sorprendente fue descubrir que fue la microbiota intestinal la responsable de que aumentaran o no las poblaciones de C. albicans.

Vía iStock.

Debido a esta variación, los pacientes podrían tener más o menos riesgos de sobrecrecimiento de C. albicans, en respuesta al tratamiento con antibióticos.

Marie-Elisabeth Bougnoux, microbióloga y autora principal doctora del Instituto Pasteur de París (Francia), afirma:

Este estudio demuestra que la situación es más compleja de lo que se pensaba, y que con ciertos antibióticos, como los betalactámicos, este aumento de C. albicans varía de una persona a otra.

Más hongos en la microbiota intestinal por los antibióticos

Para el nuevo estudio, los investigadores utilizaron muestras fecales para seguir los cambios en la micobiota intestinal de dos grupos de 11 pacientes sanos antes, durante y después de ser tratados con cefotaxima (en un grupo) o ceftriaxona (en el otro). Ambos fármacos son antibióticos de cefalosporina de tercera generación.

Este análisis facilitó al equipo la identificación de la fracción del ADN fecal que estaba asociada a las especies de hongos y qué especies fúngicas estaban presentes en el intestino sano de los voluntarios, antes del tratamiento con antibióticos.

Las variaciones tanto en la diversidad como en la abundancia de las especies fue diferente en cada persona. Además, con la utilización de qPCR específica el equipo pudo cuantificar los niveles de C. albicans. Con ello se descubrió que el hongo estaba presente en el 95% de los participantes.

Vía iStock.

Al hacer análisis similares durante y después del tratamiento con antibióticos, descubrieron que la carga fúngica aumentaba en todos los pacientes por los antibióticos. Pero, a nivel de especies, esas respuestas variaban considerablemente. Algunos individuos experimentaron un aumento significativo de la abundancia de C. albicans y otras especies. Mientras que en otros no hubo aumento y en un solo participante hubo una disminución.

Otros análisis revelaron que las variaciones en la respuesta fúngica al tratamiento con antibióticos estaban relacionadas con la actividad de la enzima betalactamasa, producida por las bacterias endógenas de la microbiota del sujeto. En las personas con niveles más bajos de betalactamasa, el crecimiento de los hongos fue mayor, incluido el C. albicans, en comparación las que tenían niveles más altos de la enzima.

Con este estudio, la comprensión de cómo la micobiota responde al tratamiento se ampliará un poco más.

Referencias:

A Clinical Study Provides the First Direct Evidence That Interindividual Variations in Fecal β-Lactamase Activity Affect the Gut Mycobiota Dynamics in Response to β-Lactam Antibiotics: https://doi.org/10.1128/mbio.02880-22

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *