La tos ferina era una de las enfermedades que estaban practicamente erradicadas por los programas de vacunación que se implementaron con eficacia. Sin embargo, la tos ferina está de vuelta.

La tos ferina es una enfermedad contagiosa aguda que afecta al aparato respiratorio y su causa está vinculada con la bacteria Bordetella pertussis. En general, puede aparecer un cuadro leve en lactantes menores de seis meses. Pero, también existe la posibilidad de que el cuadro se vuelva más aguda y presentar complicaciones respiratorias y encefalitis que requieran hospitalización.

Los niños, adolescentes y adultos no están excentos de contraer la enfermedad, por lo que es importante la prevención.

Actualmente los casos de tos ferina han presentado un aumento y esto sería debido a que muchos padres consideran innecesarias las vacunas. Como consecuencia, la tos ferina reapareció.

Esta enfermedad se transmite por medio de gotitas de flug, es decir, las gotitas de saliva que salen de nuestra boca al hablar o toser contienen la bacteria. Por lo tanto, el contagio es de persona a persona.

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Síntomas de la tos ferina

En caunto a los síntomas, estos van variando a medida que la enfermedad evoluciona. Al momento del contagio, los síntomas son similares a un resfriado común:

  • Moqueo o congestión nasal
  • Fiebre baja (menos de 38 °C)
  • Tos leve ocasional (puede no suceder con los bebés).
  • Apnea (pausas en la respiración que pueden ser mortales) y ponerse azul o morado en el caso de bebés y niños pequeños.

Pasados los 4 a 5 días, la persona puede volver a la normalidad. Sin embargo, al cabo de 10 o 12 semanas, comienzan los síntomas típicos de la tos ferina. Es decir, accesos de tos rápidos, violentos e incontrolables (paroxismos). Estos pueden hacer que las personas:

  • Emitan un sonido agudo causado por una inspiración intensa y ruidosa cuando finalmente pueden inhalar al final de un acceso
  • Vomiten durante o después de los accesos
  • Se sientan muy cansadas después del acceso, pero parezcan estar bien entre estos
  • Tengan dificultades para respirar

La recuperación puede ser lenta a medida que a la tos se vuelva más leve y menos frecuente hasta desaparecer. Pero, los accesos suelen reaparecer tiempo después.

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La vacunación sigue siendo importante

Las vacunas siguen siendo importantes para afrontar esta infección ya que protegen de una enfermedad grave y de cuadros más leves.

Los bebés menores de 6 meses aún no tienen las dosis completas de la vacuna, por lo que son los más vulnerables a contraer la tos ferina y llegar a un cuadro grave.

Actualmente, los esfuerzos de la vacunación se han enfocado a fortalecer la inmunidad de los lactantes. Es por esa razón que se vacuna a las embarazadas, que ha resultado en una estrategia exitosa para proteger en los dos primeros meses de vida a los niños. La vacunación en la madre evita que esta se enferme y también transfiere anticuerpos a su bebé recién nacido.

Referencias:

Esto es lo que debes saber sobre la tos ferina, una enfermedad frecuente para la que se necesitan nuevas vacunas: https://www.infosalus.com/salud-investigacion/noticia-esto-debes-saber-tos-ferina-enfermedad-frecuente-necesitan-nuevas-vacunas-20221129083019.html

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