Existen un sinfín de reacciones que el cuerpo humano puede producir ante eventuales situaciones. Uno de esas reacciones es el hipo, que es posible aliviar con una serie de técnicas, entre ellas el susto.

El hipo o singulto es un movimiento involuntario del diafragma, el músculo que se encuentra en la base de los pulmones. Al movimiento le sigue un cierre rápido de cuerdas vocales, produciéndose un sonido característico.

Esta reacción corporal la empezamos a tener desde el vientre materno y es posible que la madre la comience a percibir a partir de la semana 16 de gestación.

Existen 4 grados de hipo:

  • Transitorio agudo, que es el más común y se cree que el 100% de las personas ha tenido. Este dura solo unos segundos.
  • Subagudo.
  • Persistente.
  • Intratable, que puede persistir más allá del mes.

Las causas del hipo transitorio son claras. Por ejemplo, puede originarse por comidas pesadas, distención gástrica, consumo de bebidas alcohólicas, estrés y cambios bruscos de temperatura. Sin embargo, los demás tipos de hipo pueden tener causas más complejas, como la irritación neural vago-frénica, irritación del conducto auditivo externo, bocios, lesiones mediastínicas, aneurisma de aorta, etc.

Vía iStock.

¿Por qué nos da hipo?

Al parecer, la evolución estaría detrás del porqué tenemos hipo. Por lo tanto, podemos echarle la culpa a ella.

En algún momento, el cuerpo humano tuvo partes que alguna vez funcionaron que actualmente no son útiles. A estas se las llama vestigios de la evolución, entre ellas estaría el hipo que en la actualidad no tiene ningún tipo de funcionalidad. Pero, en su momento, tuvo orígenes acuosos.

La teoría dice que el hipo como función reside en un grupo de animales para los cuales combinar el cierre de la glotis y la contracción de los músculos respirando, sin lograr un propósito claro. Estos son los primitivos respiradores de aire, como el pez pulmonado y otros anfibios que todavía tienen branquias. Estas criaturas empujan el agua a través de sus branquias, mientras cierran la glotis para evitar que el agua entre a sus pulmones.

Por lo tanto, este es un vestigio que heredamos de, prácticamente, las primeras formas de vida en la Tierra.

El susto y aguantar la respiración sí funcionan para deshacerse del hipo. Vía iStock.

El susto como manera de terminar con el hipo

Por lo general, el hipo desaparece por sí solo. Pero, a veces podemos necesitar de un poco de ayuda para deshacernos de él.

Para lograrlo, hay ciertas técnicas muy útiles. Por ejemplo, algunos remedios caseros funcionan cuando el hipo es agudo. El susto también puede ser de gran ayuda, ya que participa en el reflejo nervioso causante del hipo, resolviendo el episodio.

Por otra parte, existen otras técnicas como aguantar la respiración o realizar la maniobra de Valsalva (intentar exhalar aire mientras nos tapamos nariz y boca).

Si el hipo llegase a durar varios días o meses, es importante consultar al médico para descartar la existencia de alteraciones o conseguir un tratamiento para afrontar la situación.

Referencias:

Por qué tenemos ese molesto hipo y por qué sí sirven de algo los sustos para aliviarlo: https://www.infosalus.com/salud-investigacion/noticia-tenemos-molesto-hipo-si-sirven-algo-sustos-aliviarlo-20221127075951.html

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *