Los hallazgos de la última investigación impulsada por científicos del Centro Nacional de Investigaciones para la Evolución Humana (CENIEH) de España muestran que los dientes de nuestros antepasados revelan información valiosa no solo sobre la evolución en general sino también sobre cómo fue cambiando el embarazo desde los primeros homínidos hasta el Homo sapiens.

Hoy en día, los bebés humanos acumulan mucho crecimiento en tan solo nueve meses entre la concepción y el nacimiento. Un crecimiento que les permite sobrevivir después de nacer. Hasta ahora se desconoce por qué la evolución favoreció a que el crecimiento prenatal sea tan rápido.

Durante su investigación, los científicos consideraron que los dientes podrían aportar información muy valiosa sobre los embarazos de nuestros antepasados.

En los humanos modernos, los dientes comienzan a formarse alrededor de las 6 semanas de gestación. A pesar de que el cuerpo haya iniciado el proceso de desarrollo dental, aún faltarían formarse las capas exteriores endurecidas. Estas aparecerían recién en el segundo trimestre. Es desde este punto en que los dientes pueden conservar registros de su historia de vida, desde el destete hasta la actividad sexual.

Debido a su capacidad de conservar tanta información en su interior, los dientes en candidatos ideales para descubrir el misterio sobre el embarazo en nuestros antepasados.

Créditos: Centro Nacional de Investigaciones para la Evolución Humana (CENIEH).

Vínculo entre los dientes y el embarazo en antepasados homínidos

En anteriores investigaciones en monos, los científicos encontraron que el crecimiento más lento de un animal no nacido se relaciona con la falta de desarrollo del tercer molar. Para obtener respuestas, midieron las proporciones entre la longitud del tercer y el primer molar en especies de primates que aún viven hoy. Con ello obtuvieron el tamaño molar relativo. Además, descubrieron que la tasa de crecimiento prenatal, el tamaño de la cabeza y el tamaño relativo de los molares seguían el mismo patrón en todos estos primates.

Con esta información como base, procedieron a investigar si sucedía algo similar en nuestra historia evolutiva. Entonces, analizaron fósiles de primates que vivieron hace 6 millones y 12,000 mil años atrás, cubriendo 13 especies de homínidos.

Esto les permitió encontrar que, tanto los restos craneales como los dentales, indican que las tasas de crecimiento prenatal aumentaron en los últimos 6 millones de años. Sumado a los datos aportados sobre la pelvis fosilizada y la anatomía de la cabeza, es posible comprobar que los embarazos largos similares a los humanos evolucionaron en los últimos cientos de miles de millones de años, durante el Pleistoceno.

Cuando los primates hicieron la transición a caminar sobre dos piernas en el Plioceno temprano hace alrededor de 5.333 millones de años, sus tasas de crecimiento prenatal eran aún más similares a las de los monos y simios vivos hoy, que a las de los homínidos.

Al respecto, los investigadores concluyeron:

La anatomía pélvica cambiante, el volumen endocraneal y las tasas de crecimiento prenatal pronosticadas proporcionan líneas de evidencia independientes que respaldan la evolución del embarazo y el nacimiento similares a los humanos en el Pleistoceno en las últimas especies de Homo, antes de la aparición del Homo sapiens.

Los investigadores buscaron información en dientes de nuestros antepasados. Vía iStock.

Más coincidencias

Además, estos hallazgos coinciden con la expansión de los pastizales y las poblaciones de herbívoros. Según los científicos, estás condiciones pudieron hacer proporcionado al género Homo los recursos adicionales necesarios para impulsar el aumento del tamaño neonatal y una inversión materna más prolongada.

Los avances en las herramientas durante este periodo también serían un reflejo de que el cerebro de nuestros antepasados estaba creciendo con el avance de la evolución. Además, los recursos habrían aumentado gracias a la evolución de la caza en grupo. Todos estos cambios habrían favorecido la evolución del cerebro y el aumento de la capacidad craneana hasta llegar al Homo Sapiens.

Referencias:

Teeth, prenatal growth rates, and the evolution of human-like pregnancy in later Homo: https://doi.org/10.1073/pnas.2200689119

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