Los pulpos son cefalópodos, al igual que los calamares y sepias. A todas estas especies se las considera muy inteligentes, principalmente a los pulpos, que tendrían sistemas nerviosos y cerebros muy complejos, tanto como los humanos.

En un estudio publicado en Science Advances, unos investigadores demostraron que detrás del desarrollo de esta inteligencia habría actuado la evolución, la cual habría favorecido la expansión de su repertorio de microARN.

Una parte de los vertebrados, en particular los primates y otros mamíferos, desarrolló cerebros grandes y complejos con diversas capacidades cognitivas. Pero, los invertebrados no lo hicieron, excepto los cefalópodos.

Debido a esta peculiaridad, los científicos querían averiguar por qué un sistema nervioso tan complejo solo pudo desarrollarse en estos moluscos. Ahora, investigadores del Centro Max Delbrück y el Dartmouth College de Estados Unidos creen haber encontrado una posible razón.

Los pulpos tienen un repertorio enormemente expandido de microARN (miARN) en su tejido neural, lo que refleja desarrollos similares que ocurrieron en los vertebrados. Por lo tanto, este sería el punto en común con nosotros, los humanos, y también con buena parte de los vertebrados.

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Cerebros de pulpos y humanos con un punto en común

Es importante comprender que los miARN juegan un papel fundamental en el desarrollo de cerebros complejos.

Para entender lo que estaba sucediendo con los pulpos, el equipo realizó un análisis de muestras de 18 tipos diferentes de tejido de pulpos muertos. Los resultados de este análisis evidenció mucha edición de ARN mediante una espectacular expansión de los microARN.

Los científicos encontraron un total de 42 nuevas familias de miARN, específicamente en tejido neural y principalmente en el cerebro de los pulpos. Estos genes se habrían conservado durante la evolución de los cefalópodos, por lo que el equipo concluye que fueron beneficiosos para los animales y, por lo tanto, funcionalmente importantes.

Estos genes se encargan de codificar pequeños fragmentos de ARN que se unen al ARN mensajero y, por lo tanto, influyen en la producción de proteínas. Estos sitios de unión también se conservaron a lo largo de la evolución de los cefalópodos, otra indicación de que estos nuevos miARN tienen una importancia funcional.

Esta es la tercera expansión más grande de familias de microARN en el mundo animal y la más grande fuera de los vertebrados. En total, los pulpos han adquirido 90 redes.

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Los pulpos son únicos

Los pulpos son seres únicos porque tienen tanto un cerebro central como un sistema nervioso periférico, uno que es capaz de actuar de forma independiente. Si un pulpo pierde un tentáculo, el tentáculo permanece sensible al tacto y aún puede moverse. Además, los pulpos han desarrollado funciones cerebrales tan complejas tal es así que usan sus brazos con mucha determinación, como herramientas para abrir caparazones, por ejemplo.

Los pulpos también muestran otros signos de inteligencia: son muy curiosos y pueden recordar cosas. También pueden reconocer a las personas y sienten interés por algunas, pero no por otras. Incluso se cree que sueñan, pues cambian el color y las estructuras de la piel mientras duermen.

Referencias:

MicroRNAs are deeply linked to the emergence of the complex octopus brain: https://dx.doi.org/10.1126/sciadv.add9938

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