La 27ª Conferencia de las Partes de la ONU (COP27) ha llegado a su fin, y como viene siendo costumbre, no nos dejó ningún acuerdo clave para controlar la crisis climática. 

En esta ocasión, el tema que se abordó durante dos semanas tensas en Sharm el-Sheikh, Egipto, fue la creación de un “fondo para pérdida y daños”. Es decir, un método de financiación para ayudar a los países vulnerables a hacer frente a los fenómenos climáticos devastadores. Una propuesta que si bien es interesante, no resuelve el verdadero problema climático: la reducción de las emisiones de carbono.

Además, todavía se desconoce cómo piensan crear dicho fondo. ¿De dónde se sacará el dinero? ¿Cuáles países recibirán ese fondo y cuáles no? 

Emmanuel Macron propuso otra cumbre en París antes de la COP28 para poder abordar este «nuevo fondo climático» ya que existen demasiadas lagunas al respecto, y tiene razón. Incluso el jefe de la ONU, Antonio Guterres, dijo que las conversaciones habían «dado un paso importante hacia la justicia”, pero no el necesario para frenar el calentamiento global. 

“Nuestro planeta todavía está en la sala de emergencias”.

Antonio Guterres

Al menos el año pasado, durante la COP26, se habían discutido temas clave relacionados con la reducción de la contaminación o con la eliminación gradual de los combustibles fósiles. Sin embargo, todo eso quedó en segundo plano frente a esta nueva propuesta de financiación. 

¿La COP27 olvidó sus objetivos o en realidad está ignorando la crisis climática?

Muchas delegaciones han criticado estas últimas negociaciones por desviarse de los dos objetivos principales en esta cumbre: la reducción de emisiones y el problema actual con el calentamiento global. Sin embargo, existe una “explicación” para este giro de acontecimientos.

Según comentan los representantes de la COP27, las naciones en desarrollo presionaron incansablemente por el fondo. Esto, sumado a las declaraciones recientes de una isla amenazada por el aumento del nivel del mar, finalmente inclinó la balanza a favor de las comunidades vulnerables.

“Les hemos mostrado a quienes se han sentido desatendidos que los escuchamos, los vemos y les estamos brindando el respeto y el cuidado que se merecen”.

Sameh Shoukry, presidente de la COP27

Podemos creer más o menos en esta explicación, pero más allá de eso, es un hecho que la COP27 ignoró un posible acuerdo contra la crisis climática para apoyar otra causa. Y lejos de ser algo positivo, esto podría llevar al planeta a una nueva crisis. 

El planeta necesita más acuerdos y menos financiación

Los representantes de la COP27 insinuaron que querían ampliar la base de financiadores para obtener más dinero en efectivo. ¿Qué significa esto? Pues que China y otros países emergentes tendrán que sumarse para crear ese fondo, lo que traerá mucha más tensión al momento de pactar acuerdos. Después de todo, habrá dinero sobre la mesa. 

Además, el fondo que plantean no incluye ningún tipo de compensación a las familias por los daños ocasionados. Tal parece que este solo se limita a contribuir con la recuperación del país después de una inundación o un fenómeno devastador.

Activistas exigiendo un acuerdo para reducir el calentamiento global / Créditos: ONU

En este sentido, limitar el calentamiento a 1,5 °C es una medida de protección mucho más segura contra los impactos climáticos catastróficos. Al igual que retomar la reducción de emisiones y la transición hacia las energías renovables. Sin estos cambios, el planeta seguirá al borde de una catástrofe climática que ningún bolsillo podrá costear.

Según cualquier estimación, el gran avance de la COP27 fue el acuerdo para establecer un fondo de daños contra la crisis climática. Pero a nosotros esto solo nos parece otra propuesta para evitar enfrentarse a las grandes industrias. 

Actualmente, las emisiones globales de carbono están en niveles récord sin signos de reducción. Si esto sigue así, el planeta llegará a los 2°C de temperatura media y nosotros viviremos en el peor de los escenarios:

  • Sin hielo en el Ártico.
  • Veranos más calientes y secos.
  • Poco acceso al agua potable.
  • Pérdida de costas por el derretimiento de los polos. 
  • Y una vida más solitaria sin cientos de animales.

Pero no todo está perdido todavía. Por fortuna, las conferencias anuales no son la única forma de emprender acciones significativas contra el cambio climático. La movilización, las acciones ambientalistas y otras fuentes de impulso también podrían ayudarnos a evitar una futura catástrofe. 

Si los representantes de la Conferencia de las Partes en verdad ignoran las necesidades del planeta, entonces nosotros tendremos que hacer algo al respecto. 

Referencias:

COP27 Reaches Breakthrough Agreement on New “Loss and Damage” Fund for Vulnerable Countries https://unfccc.int/cop27-reaches-breakthrough-agreement-on-new-loss-and-damage-fund-for-vulnerable-countries

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