A veces podemos llegar a apreciar algunas raíces de plantas y árboles que dejan ver un poco de su estructura al salir hacia la superficie. Pero, por lo general, estas viven ocultas en la tierra. Poseen una vida secreta, lo que las hace aún más asombrosas. Sin embargo, no siempre fueron así como son hoy en día. Las condiciones ambientales y la evolución forzaron a las plantas a adaptar drásticamente sus raíces.

Las raíces tienen capacidades extraordinarias pero su principal misión es mantener vivo a el brote de una planta. Con ello, también mantienen vivos ecosistemas enteros.

Por mucho tiempo, la ciencia descuidó el estudio de las raíces. Pero eso está empezando a cambiar. Uno de los estudios que buscó algo más allá de las raíces es el abordado por científicos de la Universidad de Yale. Ellos descubrieron el motivo que llevó a las plantas terrestres a desarrollar sistemas vasculares complejos que se mantienen hasta nuestros días.

Las plantas han cambiado las formas de sus raíces para sobrevivir a las condiciones hostiles de nuestro planeta. Vía iStock.

Con sus hallazgos, también llegaron a otras conclusiones muy importantes. Las raíces, esa parte invisible de las plantas, podrían ayudar a resolver ciertos problemas de nuestro tiempo.

Cuando las plantas terrestres surgieron en nuestro planeta hace 500 millones de años, sus raíces parecían un manojo de finas pajillas que extraían agua y nutrientes de la tierra.

Pero, hace 420 millones de años, el planeta empezó a vivir cambios importantes en el clima y en las condiciones ambientales. Por ello, las plantas fueron adaptando gradualmente sus finas raíces en forma de pajitas a estructuras más complejas.

Adaptación de las raíces de las plantas

Durante 100 años, los científicos no sabían por qué la evolución había obligado a la plantas a cambiar sus sistemas vasculares. Sin embargo, mediante un análisis de registros fósiles, los científicos del reciente estudio pudieron hallar una posible respuesta.

Hoy en día, las plantas tienen un sistema vascular que resulta ser más tolerante a las sequías. Esto llevó a los autores del estudio a suponer que quizás fue la falta de agua la que dio forma a las raíces de las plantas.

Las primeras plantas terrestres eran sencillas, parecían musgos y estaban adaptadas a condiciones con mucha agua. Cuando empezaron a trasladarse a zonas más áridas, necesitaron cambiar la manera de capturar el agua y los nutrientes de la tierra.

Las primeras plantas terrestres tenían sistemas vasculares más sencillos, pero la evolución llevó a que las raíces se hicieran más complejas. Vía iStock.

A medida que las condiciones se volvían más hostiles, las raíces fueron ganando mayor relevancia para las plantas. Entonces, las plantas fueron modelando sistemas vasculares cada vez más complejos y eficaces para afrontar esas condiciones.

Por lo tanto, los científicos concluyen que la sequía es una presión constante para la selección natural de las plantas.

En la actualidad, los sistemas vasculares son de una gama muy variada. Los científicos creen que estas raíces podrían traer soluciones a problemas futuros.

Un mayor conocimiento sobre cómo hacen las plantas para afrontar las sequías podría ayudar a los investigadores a desarrollar sistemas de raíces y vasculares capaces de afrontar los cambios climáticos que se avecinan. Los nuevos cultivos adaptados a las nuevas condiciones ambientales serán cruciales para alimentarnos a todos los habitantes del planeta Tierra.

Referencias:

Hydraulic failure as a primary driver of xylem network evolution in early vascular plants: https://doi.org/10.1126/science.add2910

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