Nuestro planeta ha pasado por cambios dramáticos a lo largo de su vida: cinco grandes glaciaciones, varios impactos de meteoritos, radiación y hasta erupciones inesperadas. Pero contra todo pronóstico, ha logrado albergar vida durante los últimos 3.700 millones de años, ¿alguna vez te has preguntado por qué? La respuesta es muy simple: la Tierra puede regular su propia temperatura. 

Investigadores del MIT comprobaron en un estudio reciente que el planeta alberga un mecanismo milenario de “retroalimentación estabilizadora”. Gracias a él, es que el planeta ha mantenido una temperatura global estable.

En realidad su descubrimiento no es novedoso. La teoría de la retroalimentación estabilizadora existe desde hace un par de años, y se sustenta en el hecho de que, sin un mecanismo estabilizador, el planeta ya sería inhabitable. Pero el nuevo estudio ha planteado una duda importante en la comunidad científica: ¿por qué entonces siguen aumentando las temperaturas?

Si en verdad existe dicho mecanismo, no deberíamos estar pasando por una situación tan extrema. Sin embargo, puede que el problema sea que nosotros hemos retrasado ese mecanismo. 

¿Cómo la Tierra regula las temperaturas?

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Revisitando los datos paleoclimáticos de los últimos 66 millones de años, el equipo concluyó que la famosa “retroalimentación estabilizadora” depende de la meteorización del silicato.

Las reacciones químicas que generan silicatos pueden extraer el dióxido de carbono que se acumula en la atmósfera y almacenarlo en los sedimentos oceánicos. Pero, para que esto ocurra, las rocas de silicato tienen que pasar por un proceso de erosión que exponga las capas más profundas de mineral. 

El proceso de meteorización del silicato es lento. Mientras más dióxido de carbono hay en la atmósfera, más tiempo tardan los silicatos en eliminar esos gases. Por eso los investigadores creen que hemos retrasado este mecanismo, y lo que es peor, que no viviremos el tiempo suficiente para ver cómo la Tierra logra regular su temperatura. 

Actualmente alrededor de 7 millones de personas mueren cada año por los gases contaminantes en el aire. Estas pequeñas partículas en la atmósfera, en su mayoría producto de la quema de combustibles fósiles, crean nubes en la atmósfera que reflejan más luz solar. 

Los barcos, los aviones y los automóviles en particular, son los principales emisores de estos gases que, además de aumentar las temperaturas, limitan la meteorización de silicato. Por lo tanto, estamos pasando por una situación muy complicada. 

Sin embargo, el que hayamos retrasado este proceso de estabilización no significa que el mecanismo este roto. Mientras hablamos, la Tierra todavía intenta regular las fluctuaciones de temperatura que son cada vez más extremas. 

¿Qué significa todo esto?

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No queremos ser pesimistas, pero los resultados no son alentadores. Las escalas de tiempo de la estabilización de temperatura coinciden con las escalas de tiempo en las que opera la meteorización de silicatos, que son de unos 400.000 años de duración.

Por lo tanto, si bien la meteorización de silicatos en la Tierra es suficiente para regular la temperatura, es posible que no estemos aquí el tiempo suficiente para ver cómo sucede.

Estos hallazgos sugieren que no podemos esperar a que la Tierra resuelva el problema. Tenemos que fomentar la descarbonización del planeta para que nuestra civilización no llegue a su fin. 

Referencias:

Presence or absence of stabilizing Earth system feedbacks on different time scales https://doi.org/10.1126/sciadv.adc9241

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