Investigadores de la Universidad de Maryland descubrieron que la expectativa de vida de las abejas melíferas es 50% más corta que en la década de 1970.

Cabe aclarar que las abejas analizadas corresponden a ambientes de laboratorio. Sin embargo, los investigadores contrastaron estos datos con los aportados por apicultores estadounidenses. Esto ayudó a los científicos a descubrir que en el exterior también se estaba produciendo una pérdida de colonia como así también una reducción de las tendencias de producción de miel. Estas tendencias fueron observadas por apicultores estadounidenses en la última década, y reportadas para su investigación.

En la apicultura, las abejas envejecen y mueren naturalmente. Entonces, son reemplazadas por abejas nuevas mediante un proceso llamado rotación de colonias.

Pero, en las últimas décadas, los apicultores estadounidenses han reportado altas tasas de pérdida. Esto significó tener que reemplazar más colonias para mantener la viabilidad de las operaciones.

Los apicultores estadounidenses se percataron de que sus abejas vivían cada vez menos. Vía Pixabay.

A modo de comprender lo que estaba sucediendo, los investigadores desarrollaron este estudio en el que tuvieron en cuenta factores estresantes ambientales, las enfermedades, los parásitos, la exposición a pesticidas y la nutrición.

Mediante este estudio, encontraron que la expectativa de vida de las abejas había bajado un 50% en los últimos 50 años. Pero, durante los análisis, los investigadores no detectaron factores estresantes ambientales como posibile causa. Sino más bien habría un componente genético que está disminuyendo la expectativa de vida de las abejas.

De ser así, los investigadores esperan poder darle solución aislando algunos factores genéticos. De ese modo, quizás se puedan empezar a criar abejas más longevas.

Los hallazgos están plasmados en un artículo de la revista Nature.

¿Por qué no podemos vivir sin las abejas? Créditos: DW Español.

¿Habrá repercusiones en el planeta?

Las abejas son esenciales para nuestra supervivencia y la del planeta. Todos los insectos, incluidas las abejas, son importantes para el equilibrio ecológico ya que forman parte de la biodiversidad. Sin la biodiversidad, el mundo dejará de ser tal como lo conocemos.

Si las abejas desaparecen o disminuye significativamente su número, podría derivar en una catástrofe ambiental. El 35% de la producción de alimentos a nivel mundial depende de las abejas, por lo que la seguridad alimentaria se vería afectada. Además, reemplazar el trabajo que hacen las abejas costaría millones de dólares.

Aparte de ello, las flores tampoco podrían ser polinizadas. Y esto es algo esencial para la sostenibilidad de la agricultura y de las especies.

Las abejas no solo hacen miel, sino que también son muy importantes para la biodiversidad. Vía iStock.

El rol de las abejas para el mantenimiento del equilibrio es clave, porque con la polinización asegura el nacimiento de las especies de origen vegetal. Si estas fallan, la cadena alimentaria se vería afectada. Esto traería como consecuencia la desaparición de muchas especies de animales y vegetales. Incluyendo las especies que el ser humano necesita para su alimentación.

Pero, por fortuna, los investigadores de este estudio están buscando la manera de revertir la situación para que las abejas vivan más. Los científicos tuvieron la idea de agregar agua corriente a la dieta de las abejas de laboratorio para imitar las condiciones naturales. Gracias a ello pudieron observar que las abejas, cuando se les ofrece agua, viven más.

Ahora, el equipo espera poder continuar con sus estudios de abejas tanto en Estados Unidos como en otros países. El objetivo es aislar y comparar los factores que estaría contribuyendo a que las abejas no vivan tanto tiempo.

Referencias:

Honey bee life spans are 50% shorter today than they were 50 years ago: https://phys.org/news/2022-11-honey-bee-life-spans-shorter.html

Water provisioning increases caged worker bee lifespan and caged worker bees are living half as long as observed 50 years ago: https://www.nature.com/articles/s41598-022-21401-2#Sec7

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